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Con apenas 16 años, Santiago Saint-Upéry ya sabe lo que es participar de un Mundial mayor de natación. Fue este año, en Budapest, donde el joven oriundo de Biguá compitió en las pruebas de 100 y 200 metros pecho.

En entrevista con Cuerpo y Alma, Saint-Upéry se mostró contento porque en los 100 metros logró hacer su pasaje más rápido. “Cuando llegué fue medio abrumador ver toda esa gente que había visto antes en la televisión”, confesó. “Luego me fui tranquilizando un poco, y en el momento de competir fue una combinación de nervios y ansiedad, por suerte salió bien la prueba y pude nadarla bastante bien”, agregó.

El “Principito”, apodo que se desprende de su apellido, contó también cuáles serán sus próximos torneos y objetivos, resaltando que en el Mundial Juvenil buscará “poder bajar mis marcas y entrar en una semifinal sería muy bueno“.

Con medallas sudamericanas en su palmarés y una marca B para los Juegos Olímpicos de la Juventud ya conseguida, todo parece ir muy rápido en la carrera de Saint-Upéry. “Es una evolución que viene dándose hace unos años“, piensa él, sin apurarse, con la mente fría pero el corazón caliente.

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