«El compromiso del pueblo uruguayo con esta causa nos llena el alma»

«El compromiso del pueblo uruguayo con esta causa nos llena el alma»

Bajo una lluvia incesante la 24ª Marcha del Silencio convocó a miles de personas en la avenida 18 de Julio este lunes, bajo la consigna “¡Que nos digan dónde están! Contra la impunidad de ayer y hoy”.

Cada año desde 1996, la organización de Madres y Familiares de Uruguayos Detenidos Desaparecidos convoca a la marcha el 20 de mayo. Se trata de un día marcado por los asesinatos de Zelmar Michelini, Héctor Gutiérrez Ruiz, William Whitelaw y Rosario Barredo, en Buenos Aires el 20 de mayo de 1976; y por la desaparición de Manuel Liberoff, el 19 de mayo, en el mismo año y ciudad.

En el comunicado convocante a la  movilización, Madres y Familiares de Uruguayos Detenidos Desaparecidos, expresaron “un no rotundo a las políticas de olvido. Nos recuerda que el crimen de la desaparición se sigue cometiendo hoy y representa una amenaza permanente para las nuevas generaciones que deben vivir libres y luchar por sus sueños sin esa carga.  Por eso estas marchas son también un abrazo protector para nuestros jóvenes.

También se refirió a la negativa de los partidos que no votaron el pase a retiro de los generales que participaron en el Tribunal de Honor que consideró la actuación de los represores José Nino Gavazzo y Jorge “Pajarito” Silveira: “lamentamos hondamente tener que denunciar a los senadores que pusieron sus rencillas electorales por encima de lo que su investidura les reclama, que es la defensa de la institucionalidad democrática con acciones y expresiones que la fortalezcan y no con eufemismos que los conviertan en cómplices de  un pasado doloroso”.

La Marcha del Silencio partió puntualmente a las 19.00 de Rivera y Jackson. Al tomar 18 de Julio, ocupó varias cuadras de personas con paraguas de diversos colores. Como ocurre tradicionalmente, al pasar el inicio de la marcha por la Intendencia de Montevideo, se escuchó por los altoparlantes ubicados desde Ejido hasta la Plaza Libertad, la lista de desaparecidos y sus rostros se muestran en la pantalla del IMPO. Después de pronunciar “presente” luego de cada una y cada uno de los desaparecidos uruguayos, los asistentes cantaron el himno nacional.

Maria de los Ángeles Michelena, hija de José Michelena (detenido desaparecido en 1977), dijo a final de la movilización que “el discurso recurrente de los militares, es que hubo excesos y que alguna cosa sucedió, pero no reconocen, no se hacen cargo de lo que fue una política de Estado, algo institucional, algo que llevó adelante la dictadura y que incluía la figura de los desaparecidos como figura represiva”.

La semana pasada la oposición no votó en el Parlamento el pedido de venia del Ministerio de Defensa para que se pase a retiro obligatorio a los generales Claudio Romano, Carlos Sequeira, Alejandro Salaberry y Gustavo Fajardo, que participaron en el Tribunal de Honor que consideró el caso del represor José Nino Gavazzo y el de Jorge “Pajarito” Silveira.

Con respecto a este hecho, Michelena dijo que hay que destacar es que “en todos los gobiernos, blanco, colorado, e inclusive los frenteamplistas, no hubo una reforma de las FFAA que implicara terminar con la doctrina de la seguridad nacional, y con el rol que se habían autoasignado, y que mantuvieron todos estos años, de alguna manera, intacto”.

Además de esto, dijo, “lo central es que blancos y colorados en lugar de preocuparse por este problema, que atenta contra los valores democráticos, se preocupan de si el secretario de presidencia informó, o si el ministro había dicho o no había dicho, qué hizo el presidente. De hecho, el presidente después tomó una medida, que era la medida esperada, que destituyera, removiera a ese generalato que estuvo apoyando y homologando la idea de que los delitos de lesa humanidad no manchan el honor de las Fuerzas Armadas”.

Por último María de los Ángeles Michelena consideró la cantidad de personas a la Marcha del Silencio como la demostración de que “es el movimiento social que tiene la fuerza desde abajo” para exigirle al Parlamento y los gobernantes “que se den los medios, que se siga investigando, para que aparezcan los restos de los desaparecidos y que la Justicia tenga la palabra. Que lleguemos a encontrarlos

También dialogamos con Ignacio Errandonea, de Madres y Familiares de Detenidos Desaparecidos, recordó a Luisa Cuesta y dijo que “realmente conmueve el compromiso de toda la gente, de venir con este día, y esta lluvia; el compromiso del pueblo uruguayo con esta causa nos llena el alma”.

Finalmente Errandonea valoró que “se han producido algunos hechos auspiciosos como fueron las sanciones” a los generales que integraron el Tribunal de Honor pero que después recibieron “una bofetada del Parlamento” cuando no alcanzaron los votos para el pase a retiro de esos generales pedido por el Ministerio de Defensa.

“Pensamos que el gobierno tiene todavía medidas para tomar y las debe tomar para vencer a la impunidad. Seguiremos exigiendo justicia y buscando la verdad

1 de mayo: Escuchá qué dijeron Familiares de Uruguayos Desaparecidos

1 de mayo: Escuchá qué dijeron Familiares de Uruguayos Desaparecidos

Compartimos la intervención de Madres y Familiares de Uruguayos Detenidos Desaparecidos en el acto central del 1 de mayo, este miércoles, donde reclamaron por la actuación «confusa» de todos los implicados, «incluída la Presidencia» luego de la divulgación de las actas del Tribunal de Honor Militar recientemente, y la «poca transparencia y motivación con la que se han movido en este tema los gobernantes de todos los partidos que se han alternado en el poder: Colorado, Blanco y del Frente Amplio»

La intervención completa de Alba González de Madres y Familiares de Uruguayos Detenidos Desaparecidos:

Lo agradecemos hoy especialmente porque para nosotros éste no es un primero de mayo más.

Los hechos sucedidos hace apenas un mes al hacerse pública una parte de las actas de los Tribunales de Honor de Gavazzo, Silveira y Maurente condenados por gravísimos delitos de lesa humanidad nos sacudieron.

El asombro de la ciudadanía ante el desparpajo de las tenebrosas “confesiones”; el juicio impúdico de los generales sobre las mismas (resolviendo que esos terribles delitos no afectaban el honor de las Fuerzas Armadas) y el impacto de una medida ejemplar como lo fue el cese de siete generales, rodeada de confusas actuaciones por parte de todos los implicados, incluida la presidencia, hace que hoy nuestra reflexión deba ser mayor, más profunda.

Estamos en un momento muy grave. Que necesita de respuestas y acciones contundentes.

Esta cadena de hechos puso al descubierto sin tapujos qué Fuerzas Armadas tenemos hoy. Cómo piensan, qué valores las mueven y esencialmente cómo se siguen formando.

Quedó claro, lo que piensan uno tras otro, sin fisuras, todos los generales, incluso los incorporados en democracia.

Pero también quedó claro la poca transparencia y motivación con la que se han movido en este tema los gobernantes de todos los partidos que se han alternado en el poder: Colorado, Blanco y del Frente Amplio.

La condescendencia que tuvo todo el sistema político desde 1985 hasta ahora no hizo otra cosa que fortalecer la impunidad y sus intereses contrarios a la institucionalidad democrática.

Que se hiciera tan poco para cambiarlas no quiere decir que permanecieran estáticas. Al retorno de la democracia el principal objetivo de las Fuerzas Armadas fue preservarse y mantener la impunidad, y de múltiples formas se blindaron eludiendo su responsabilidad frente a la justicia.

Luego se mostraron más. Por ejemplo: el incesante espionaje practicado a políticos y activistas; las continuas declaraciones de los comandantes avalando el golpe de estado, su creciente interés por ganar visibilidad, inmiscuyéndose en áreas que no les corresponde.

Hay varios manuales y protocolos en los archivos de las Fuerzas Armadas, incluso actuales, que van saliendo a la luz. Así nos enteramos que las Fuerzas Armadas han trabajado mucho internamente para formar a las sucesivas generaciones hasta el día de hoy en un pensamiento homogéneo, que las coloca por fuera y por encima de las instituciones del Estado, al que debieran estar subordinadas. Descuentan que nadie les pondrá freno y se manejan con sus propias normas.

Apuestan a una verticalidad que los cohesiona ideológicamente apoyados en la depuración previa de cada nueva generación de aspirantes para que esa cohesión funcione, respondiendo sólo a sus mandos.

Estas siete destituciones no quieren decir nada si el Parlamento no las avala y todavía no está claro si lo harán.

No debemos mirar para otro lado. Tenemos que hablar de esto y exigir soluciones urgentes, pues de éstas depende el corazón mismo del sistema democrático.

No podemos permitir que el Estado y los gobiernos, que son quienes lo representan, actúe como si este fuera un episodio terminado porque no lo está, apenas comienza.

No alcanza un tirón de orejas al general Feola para resolver este gigante paquete que nos estalla en la cara.

Hoy es esencial que los gobernantes, empezando por el Presidente, asuman su responsabilidad. Y nosotros la de estar movilizados para exigirlo.

Que hasta hoy se haya mantenido una ley orgánica hecha a medida por ellos mismos en 1974, plena dictadura, ¡es una vergüenza!

Debemos cambiarla, pero no de cualquier manera.

El legislativo debe resolverlo con absoluta prioridad, pero discutir una reforma a fondo.

Las Fuerzas Armadas deben volver a estar enmarcadas únicamente en sus funciones originales, no debemos seguir asignándoles roles que pueden cumplir organizaciones civiles, disminuir drásticamente su número, especialmente el de la oficialidad, a quienes se le debe recortar sus absurdos privilegios. Y si no cambiamos radicalmente su formación erradicando la infame Doctrina de la Seguridad Nacional, todo esto será en vano.

En cuanto al Poder Judicial: sus reiteradas omisiones son vergonzosas. Hay más de treinta casos en los cuales los jueces aún no se expiden.

La reciente resolución de quitarle la tobillera a José Gavazzo, cuando acababa de relatar sus crímenes, es una cachetada a la sociedad y una burla al sistema de justicia, como lo es el fallo del Tribunal de Apelaciones que permite nuevas chicanas de las defensas paralizando los expedientes: su accionar sólo alimenta los desbordes militares y la impunidad.

Mientras tanto nuestros desaparecidos siguen siendo rehenes de esta falta de firmeza por parte del Estado.

Hoy estamos aquí para exigirle a todo el Estado, a todos los partidos, una drástica acción sobre las Fuerzas Armadas, acción que está indisolublemente unida a desterrar la impunidad que se instaló como una perversa práctica de tolerancia a los criminales y que no ofrece ninguna garantía a una sociedad democrática.

La lucha por encontrar a nuestros desaparecidos, es parte de todas y cada una de las luchas reivindicativas y políticas de hoy. No sólo porque ellos fueron parte de la lucha popular, como trabajadores, estudiantes, militantes sociales y políticos,  ¡lo siguen siendo como bandera contra la impunidad y todos los resabios del Terrorismo de Estado!

No olvidemos que el delito contra sus personas sigue ocurriendo hoy, y con él, la amenaza que implica para ustedes y vuestros hijos, los luchadores del presente.

¡Basta ya de dar vuelta la cara y no afrontar la realidad!

No queremos estas Fuerzas Armadas ni la impunidad de los crímenes que cometieron.

Exigimos garantías para una democracia plena.

Que nos digan dónde están nuestros desaparecidos.

Impunidad: responsabilidad del Estado ayer y hoy.

El voto que el alma pronuncia

El voto que el alma pronuncia

Luego de las destituciones en el Ejército y la divulgación de los testimonios de militares sobre crímenes en dictadura Madres y Familiares de Detenidos Desaparecidos en Uruguay, Crysol, PIT CNT, entre otras organizaciones, convocan a una concentración a las 18 en Plaza Libertad.

En La Trama hablamos sobre las destituciones, las declaraciones de referentes políticos y sobre esta convocatoria con Javier Tassino de Madres y Familiares de Detenidos Desaparecidos en Uruguay.

 

[FOTO: Sofía González 20/5/2015]

 

 

Cine y memoria este viernes en Mercedes

Cine y memoria este viernes en Mercedes

Este viernes 7 de diciembre será la tercera y última función de «Cine para romper el silencio», un proyecto de la Universidad de la República a través de su Archivo General y la Facultad de Información y Comunicación, junto al colectivo Memorias Magnéticas.

Noelia Torres, integrante de Memorias Magnéticas, contó a La Trama que la actividad se reúne con el ciclo de actividades de la Comisión Memoria, Justicia y contra la Impunidad de Mercedes y se convoca en el marco del 70º de la Declaración Universal de los Derechos Humanos.

A partir de las 18.00, en el Espacio Memoria, inaugurado hace dos años en la rambla Carlos Federico Sáez de Mercedes, comenzará la función que contará con exhibición de audiovisuales realizados por estudiantes de formación docente, cortometrajes documentales y de ficción recuperados por el Archivo General de la Udelar, de la década del 60 y 70 en Uruguay.

Torres contó más detalles de esta función y reflexionó sobre el recorrido de este proyecto a lo largo de este año.