Juan Pedro Ciganda: «Es un homenaje muy bien ganado a Estudio Uno»

Juan Pedro Ciganda: «Es un homenaje muy bien ganado a Estudio Uno»

Eugenia Estoup, Mariela Fodde y Juan Pedro Ciganda

Durante el mes de setiembre, la Sala Camacuá albergó un ciclo de cine en homenaje a Estudio Uno, que recordó la época donde Cinemateca y AEBU se aliaron para que la pantalla grande siguiera encendida en dictadura.

Fueron cuatro funciones gratuitas, una en cada viernes del mes, con películas elegidas por cuatro personalidades: Eduardo Larbanois, María Inés Obaldía, Cristina Fernández y Juan Pedro Ciganda.

Fue precisamente el expresidente de AEBU, junto a Eugenia Estoup y Mariela Fodde, quien dio cierre al ciclo el pasado 25 de setiembre, ante una Sala Camacuá colmada de antiguos espectadores de Estudio Uno y también de nuevas generaciones.

Ciganda dirigió al sindicato en los años en los que Cinemateca funcionó en la Sala Camacuá y se generó entre ambas instituciones «una asociación para la resistencia» que fue «un faro» para mucha gente.

«Si algo no hizo Cinemateca durante la dictadura en Uruguay fue quedarse para adentro, esconderse o pasar solamente las películas de Mickey y Donald. Hubo antifascismo en su programación», sostuvo Ciganda.

Aquella época, fermental en materia cultural y artística adentro de AEBU, hizo que «muchos adolescentes o jóvenes consideraran un acto de resistencia el solo hecho de estar en el local del sindicato, en el club o en la sala de cine».

«Por eso yo creo que es un homenaje muy bien ganado a Estudio Uno», concluyó Ciganda, quien eligió la película italiana Los Compañeros para proyectar y compartir entre los presentes.

La importancia de la memoria

En su discurso, Juan Pedro Ciganda hizo «un reconocimiento especial a los trabajos del sindicato y de la Comisión de Cultura en la salvaguarda de la memoria», que se traducen en numerosas actividades tanto en la Sala Camacuá como en el interior del país.

El expresidente de AEBU valoró como «acertada y fundamental» la visión de la Comisión de Cultura en el rol que lleva adelante, ya que «tener memoria y saber de dónde venimos nos permite entender mejor dónde estamos, quiénes somos, cuáles son nuestras raíces y por qué estamos acá».

Y, finalmente, reflexionó: «Si entendemos por qué estamos acá, a lo mejor somos mejores potenciales protagonistas de un tiempo que viene».

Campedrinos vuelve a Sala Camacuá con «Mate y folklore Tour»

Campedrinos vuelve a Sala Camacuá con «Mate y folklore Tour»

El dúo argentino Campedrinos regresa a la Sala Camacuá el próximo sábado 22 de agosto, a las 21 horas, para reencontrarse con el público uruguayo en el marco de su gira Mate y Folklore Tour. Las entradas están disponibles a través de RedTickets.

Sergio Prada y Agustín Fantili llegaron al estudio de Camacuá Diario para conversar sobre una trayectoria que comenzó cuando tenían 15 años y compartían su pasión por el folclore. “Somos dos afortunados de estar haciendo lo que nos gusta, de estar viviendo lo que nos gusta”, resumió Agustín.

El 2026 viene siendo especialmente significativo para el dúo. En febrero participaron por primera vez del escenario mayor del Festival Nacional de Folklore de Cosquín. Aquella noche, ante una plaza llena, recibieron el Premio Consagración.

“Lo primero que nos sucedió fue largarnos a llorar porque se nos venían todos esos recuerdos de pibes, de cuando íbamos a las calles de Cosquín, de hacer nuestras peñas beneficio para poder viajar”, contó Sergio.

Poco después llegó otro desafío: representar a Argentina en el Festival Internacional de la Canción de Viña del Mar con una canción de autoría propia. Agustín recordó la preparación como una experiencia de enorme exigencia: “Se ensaya absolutamente todo, con cámaras, sin cámaras, con maquillaje, sin maquillaje, con bailarines, sin bailarines. Es increíble el nivel de detalle”.

La experiencia también les permitió encontrarse con quienes ya conocían su música en Chile. Entre mates compartidos en una plaza y presentaciones ante el público del festival, Campedrinos llevó su propuesta folclórica al escenario internacional. En su última participación, además, compartieron una canción con Milo J.

La historia del dúo había comenzado mucho antes. Sergio, de Campana, y Agustín, de San Pedro, se conocieron en la fila de un casting de Talento Argentino. Tenían 15 años y rápidamente descubrieron que compartían una pasión poco habitual entre adolescentes de su generación: el folclore.

“Nos pasamos contacto y a los días me fui para San Pedro, a la casa de Agus. Me llevé la guitarra y estuvimos toda la tarde compartiendo, tomando mate, charlando y tocando la guitarra”, relató Sergio.

El nombre Campedrinos surgió de la combinación de sus ciudades de origen. Desde entonces, el dúo se mantuvo como tal, aunque su propuesta fue creciendo hasta convertirse en un proyecto profesional que actualmente moviliza a un equipo de unas 20 personas durante sus giras.

“Siempre fuimos dúo. Siempre estaba el campe y el drino, las dos ciudades de ahí”, explicó Agustín. La estructura profesional se amplió con el crecimiento de la carrera, pero, según destacaron, la música continúa ocupando el centro del proyecto.

La primera visita a Uruguay fue precisamente en la Sala Camacuá, en 2025. El recibimiento superó sus expectativas: “Terminaron todos bailando, se pusieron a bailar chacarera, cantaban las canciones. Fue un encuentro increíble”, recordó Sergio.

Meses después, el dúo volvió al país para participar en la Fiesta de la Patria Gaucha, en Tacuarembó. La experiencia reforzó el vínculo con el público uruguayo. “Nos encantó porque llegamos y había un mate gigante. Y nosotros, que nos encanta el mate, dijimos: ya está, estamos como en casa”, contó.

Para Agustín, aquella primera presentación en Montevideo combinó sorpresa y expectativa. “Teníamos nuestro público, pero nos sorprendió cómo arengaban, cómo cantaban las canciones. Se armó una fiestita en la sala”, señaló.

Ahora Campedrinos vuelve a la Camacuá con un espectáculo que forma parte de una extensa gira por Argentina y Uruguay. La propuesta mantiene como eje el encuentro entre canciones propias, voces, guitarras y una tradición folclórica que el dúo busca llevar a nuevos públicos.

“Nos subimos a cantar en Viña, en Cosquín, aquí en la Sala Camacuá, donde sea, y nos divertimos, porque es lo que siempre nos gustó hacer: agarrar la guitarra, cantar, hacer folclore”, expresó Agustín. El sábado 22 de agosto, esa historia volverá a encontrarse con el público montevideano.

La Comedia Nacional llega a la Sala Camacuá, continuando con su ciclo por los barrios

La Comedia Nacional llega a la Sala Camacuá, continuando con su ciclo por los barrios

Los días 11, 12, 18 y 19 de agosto serán las funciones de Rasgar la tierra en la Sala Camacuá. Una obra del dramaturgo español Josep María Miró, que llega con la dirección de Fernando Toja y la actuación de Fernando Dianesi, Leandro Núñez y Mauricio González.

Este desembarco de la prestigiosa Comedia Nacional en la sala del sindicato bancario se inscribe dentro de un ciclo de presentaciones que el elenco municipal está haciendo por diferentes barrios y salas de Montevideo.

Rasgar la tierra ya se estrenó en la Sala Lazaroff del barrio Flor de Maroñas, en el Centro Cultural Terminal Goes y en el Carrasco Lawn Tennis. Luego pasará por Sala Camacuá en Ciudad Vieja y seguirá su recorrido por los barrios Peñarol, en el Centro Cultural Artesano, y el Cerro, en el teatro Florencio Sánchez.

Por donde ha pasado, la Comedia Nacional ha agotado las localidades, por lo que no hay que demorarse en adquirir las entradas a través de Red Tickets al módico precio de $550.

Este martes, el director de la Comedia, el abogado y gestor cultural argentino José Miguel Onaindia, fue entrevistado por Radio Camacuá, donde dejó conceptos interesantes sobre este ciclo de presentaciones barriales y el acercamiento del elenco a la gente.

«Lo que me interesaba desde un principio era pensar producciones que tuvieran desde el origen la rotación y la posibilidad de que todo el diseño artístico estuviera pensado para que se pudiera hacer en salas de muy diferentes escenarios, con diferentes tecnologías y con diferentes aforos», explicó.

Respecto al caso particular de AEBU, Onaindia destacó que «los sindicatos han sido, dentro de la organización social, entidades intermedias que han promovido la cultura», por lo cual es «natural» y resulta «un encuentro simbólico entre los trabajadores del teatro y los trabajadores de otras actividades».

La vida de Daisy Tourné llega a las tablas: «Estoy porque quiero estar» en Sala Camacuá

La vida de Daisy Tourné llega a las tablas: «Estoy porque quiero estar» en Sala Camacuá

El jueves 30 de julio, a las 19:30 y con entrada libre (se canjean gratis en Red Tickets), llega a la Sala Camacuá el espectáculo Estoy porque quiero estar, una propuesta innovadora que une la narración oral con material audiovisual.

La obra es dirigida por el argentino Claudio Ledesma e interpretada por Mariela Fodde. «Trato de ponerme en los pies de Daisy, lo cual no implica una imitación sino intentar llegar a su esencia y a lo que queremos transmitir», explicó Fodde sobre su rol de narradora.

En entrevista con Camacuá Diario, Fodde definió a este espectáculo como «un biorrelato», que busca sintetizar muchas de las facetas que tuvo Tourné a lo largo de su vida, como maestra, fonoaudióloga, sindicalista, luchadora social, legisladora o ministra.

La actividad es organizada por la Comisión de Cultura de AEBU, de la que Fodde forma parte, y cuenta también con el apoyo de la Comisión de Género, Equidad y Diversidad.

«Nos parece que el tema de la mujer pública está más vigente que nunca y lo tomamos como eje temático», aseguró Fodde, quien también destacó el poder enmarcar este espectáculo dentro de los festejos por los 10 años de la reapertura de la Sala Camacuá.

Con-Viviendo con el Silencio, libro-herramienta sobre la memoria se presentó en nuestra bibilioteca

Con-Viviendo con el Silencio, libro-herramienta sobre la memoria se presentó en nuestra bibilioteca

La Biblioteca de AEBU recibió, a instancias de AEBU Cultura, la presentación de Con-Viviendo con el Silencio, una publicación de Griselda Fernández, Leonardo Fleischmann y Carlos Requena que indaga en los silencios heredados de las dictaduras cívico-militares en la región del Río de la Plata. A partir de testimonios, investigación y metodologías participativas, la obra busca promover espacios de reflexión colectiva sobre la memoria, los derechos humanos y sus implicancias en la actualidad.

Durante una entrevista en Radio Camacuá, Fernández y Fleischmann explicaron que el proyecto nació de una experiencia compartida por quienes integran el libro: haber atravesado distintas formas de persecución durante las dictaduras y advertir, ya en democracia, que esos años permanecían envueltos en un profundo silencio.

«Notamos que no había muchas preguntas sobre dónde habíamos estado todo ese tiempo», recordó Fleischmann. «La gente no hablaba con sus padres sobre lo que había pasado en dictadura, ni los padres les contaban a sus hijas e hijos. En los trabajos tampoco se sabía qué había vivido la persona que estaba al lado. Vimos que había un silencio establecido por distintas razones.»

Esa constatación dio origen a una investigación que reúne entrevistas con personas de su generación, familiares de detenidas y detenidos desaparecidos, organizaciones e instituciones, además de un abordaje conceptual sobre el fenómeno del silencio. El resultado, señalaron, es un libro pensado para abrir conversaciones más que para ofrecer respuestas cerradas.

Fernández explicó que la publicación está organizada en una parte vivencial y otra teórica, pero destacó especialmente su carácter de herramienta pedagógica. «Nos interesa muchísimo trabajar con jóvenes porque muchas veces no conocen esta historia reciente. La idea es generar conversatorios y talleres donde la participación sea el eje, para que cada persona pueda transmitir su pensar, su sentir y su hacer.»

La autora sostuvo que el objetivo no es únicamente reconstruir el pasado, sino también interrogar el presente. «Trabajamos muchas veces sobre los silencios de hoy. No queremos quedarnos solamente en un hecho histórico, sino pensar cuáles son las consecuencias que siguen presentes.»

En ese sentido, Fleischmann afirmó que los efectos del terrorismo de Estado continúan influyendo en la vida cotidiana. «Tratamos de relacionarlo con las conductas de hoy, con el temor a hablar de las cosas que duelen y con los silencios que también existen entre las nuevas generaciones. Muchas veces transmitimos miedos sin darnos cuenta.»

Fernández agregó que el trabajo confirmó algo que ya había percibido desde el retorno democrático. «Muchas personas nos contaban por primera vez experiencias que nunca habían podido compartir. Ese silencio es un obstáculo para la memoria, generado por el miedo, el dolor y el trauma que dejó el terrorismo de Estado.»

Durante la conversación también señalaron que existen silencios institucionales que persisten décadas después. Para Fleischmann, «hay sectores a los que les conviene que no se hable demasiado de esa etapa. Hay información que sigue sin aparecer y eso mantiene vivo ese silencio inicial».

Sin embargo, ambos coincidieron en que los espacios colectivos permiten comenzar a romper esas barreras. Fernández valoró especialmente los talleres y conversatorios porque «cuando las personas se animan a hablar y escuchan a otras que atravesaron experiencias similares, el silencio empieza a resignificarse. Ese es un logro muy importante».

La autora también subrayó que el libro busca recuperar una dimensión de esperanza. «Tenemos muchas frustraciones, pero creemos que hay que volver a generar la utopía. El libro deja interrogantes abiertos porque la pregunta es también una invitación a actuar.»

Lejos de una lógica comercial, Con-Viviendo con el Silencio circula como una herramienta militante. Sus autoras y autores explicaron que puede conseguirse directamente a través de sus redes y canales de contacto, al costo de impresión, con el propósito de facilitar su utilización en organizaciones, centros educativos y espacios comunitarios.

La presentación en la Biblioteca de AEBU reafirmó el compromiso del sindicato con la promoción de la memoria, los derechos humanos y la cultura como dimensiones inseparables de la construcción democrática. En tiempos donde persisten discursos negacionistas y nuevas formas de silenciamiento, la propuesta invita a transformar el recuerdo en diálogo colectivo y acción presente.

Afrocandombe: Chabela Ramírez en Sala Camacuá

Afrocandombe: Chabela Ramírez en Sala Camacuá

La Sala Camacuá recibirá el próximo 25 de junio a la música y activista afrouruguaya Chabela Ramírez, quien llegará junto a su banda para presentar Afrocandombe, un espectáculo que combinará canciones de su trayectoria con nuevas composiciones en proceso de grabación.

La propuesta busca ir más allá de un recital convencional. “Una cosa es candombe y otra cosa es afrocandombe”, explicó Ramírez durante una entrevista en Conexión Camacuá. La artista señaló que el espectáculo pone el foco en la obra de autoras y autores afrouruguayos y afroamericanos, recuperando una tradición musical atravesada por la memoria, la ancestralidad y la experiencia de la comunidad afrodescendiente.

“El candombe es patrimonio nacional, pero para llegar a eso se tuvieron que dar muchos pasos antes”, recordó. En ese recorrido histórico, destacó el aporte de generaciones de creadoras y creadores afrouruguayos cuyas voces muchas veces quedaron relegadas de los relatos oficiales.

Durante el concierto sonarán canciones de De tambores y de amores junto a nuevas composiciones que formarán parte de los próximos trabajos discográficos de la artista. Ramírez adelantó que el proyecto busca dejar “un registro de época” y documentar, a través de la música, reflexiones sobre la identidad afrodescendiente, la historia compartida entre África y América y los desafíos del presente.

“Los libros muchas veces no nos dicen lo que necesitamos saber. A través de la música sabemos que el arte es una herramienta fantástica y lo utilizamos para poder dejar un sellito”, afirmó.

La artista también reflexionó sobre la evolución del candombe en Uruguay y su creciente presencia en distintos territorios del país. A su entender, ese proceso no puede comprenderse sin considerar la historia de las familias afrodescendientes, los desalojos de conventillos emblemáticos y los procesos migratorios que marcaron a la comunidad.

“Muchas veces la gente pregunta qué pasó para que el candombe ahora esté en todo Montevideo. La gente se tuvo que ir a otros lugares y donde se fue, lo llevó”, señaló.

Ramírez reivindicó además el carácter colectivo y político de esta expresión cultural. Sostuvo que hablar de candombe implica necesariamente hablar de racismo, colonización, esclavitud y resistencia. “Para hablar de candombe hay que hablar de colectividad afro. Hay que hablar de racismo, de colonización y de tráfico de esclavos. Eso puede ser antipático, pero es real”, expresó.

Desde una perspectiva feminista, también destacó el papel histórico de las mujeres afrodescendientes en la transmisión de saberes vinculados al tambor y la cultura afro-uruguaya. Recordó que durante décadas las mujeres enfrentaron múltiples barreras para participar plenamente de los espacios culturales y señaló que muchas escritoras, poetas y músicas continúan siendo poco conocidas fuera de la propia comunidad.

“Hay mucha poeta afro que nadie conoce. Nosotros hemos tenido la posibilidad de conocerlas a través de la interna de la comunidad”, afirmó.

El espectáculo también dialoga con las realidades contemporáneas de las poblaciones afrodescendientes del continente. Ramírez explicó que las nuevas canciones buscan tender puentes con las comunidades migrantes afro que hoy viven en Uruguay y recuperar los vínculos históricos con África, a la que definió como “continente madre”.

“Queremos dar un buen mensaje y también llegar a las y los migrantes afro de las Américas que viven acá. Es una oportunidad para que sepan que hay gente afrouruguaya que necesita conocerlos también”, señaló.

La presentación forma parte de un proyecto más amplio que apunta a registrar y grabar nuevo material discográfico. Según explicó la artista, el concierto será además un impulso para concretar la producción de dos nuevos discos junto a la banda que la acompaña desde hace casi una década.

Ramírez adelantó que la expectativa es ofrecer una experiencia que combine reflexión y disfrute. “No van a venir a llorar. Van a venir a escuchar un espectáculo que esperamos que los atraviese, que se sientan participantes de esto”, afirmó.

Con una propuesta que entrelaza música, memoria, identidad y compromiso social, Afrocandombe invita a recorrer las múltiples dimensiones de una expresión cultural fundamental para comprender la historia y el presente del Uruguay.

Chabela Ramírez en Afrocandombe
📅 Jueves 25 de junio – 20:30 horas
📍 Sala Camacuá (Camacuá 575)

Las entradas están disponibles en RedTickets y en boletería de la sala. Afiliadas y afiliados a AEBU y la diaria cuentan con beneficio 2×1.