Más de 20 organizaciones sociales denuncian ilegalidades e inician proceso de anulación de la elección de directorio de INDDHH

Más de 20 organizaciones sociales denuncian ilegalidades e inician proceso de anulación de la elección de directorio de INDDHH

Más de 20 organizaciones sociales convocaron esta mañana a una conferencia de prensa urgente donde informaron de una serie de irregularidades cometidas por el oficialismo en el proceso de elección de autoridades de la Institución Nacional de Derechos Humanos (INDDHH). Denunciarán el caso en el Tribunal de lo Contencioso Administrativo (TCA). 

Ignacio Errandonea, de Madres y Familiares de Uruguayos Detenidos Desaparecidos, afirmó que se trata de una «estafa» al pueblo uruguayo porque la INDDHH «no es una empresa pública» cuyo directorio se pueda «repartir».

LALO FERNÁNDEZ A VEINTE AÑOS DE 2002: «EL BANCO CENTRAL NO CONTROLABA NADA»

LALO FERNÁNDEZ A VEINTE AÑOS DE 2002: «EL BANCO CENTRAL NO CONTROLABA NADA»

Con Eduardo Lalo Fernández, presidente de AEBU entre 1985 y 2005, continuamos el ciclo sobre crisis de 2002. A veinte años de la crisis económica y financiera que caló muy hondo en el país y en la que el sindicato bancario tuvo un rol clave en el sostén de las instituciones democráticas.

Lalo Fernández contó cómo desde principios de los años setenta el sistema financiero ya era una preocupación para el sindicato, “la banca, como se decía en aquella época”, cuando se definió por parte de la política económica de ese momento la importancia de instaurar y proteger el secreto bancario. Luego en la década de los noventas algunos bancos entraron en crisis y eso preocupaba al sindicato en defensa de los puestos de trabajo.

“Nosotros como AEBU seguimos porfiadamente estudiando el sistema financiero y a todo gobierno que aparecía nuevo le decíamos ‘mire que la banca es un peligro porque se cae algo y se lleva el país’. Ya en las elecciones de 1994 habíamos hablado con los partidos políticos diciendo que había que meterse en el sistema financiero (…) que se iba privatizando más, que aparecían más casas bancarias, pululaban las casas bancarias por todos lados; y ya en 1999 fuimos por todos los partidos políticos, una conferencia de prensa que hicimos en el Parlamento con el famoso documento ‘Sistema Financiero un asunto de Estado’

En diciembre de 2001 estalló la crisis en Argentina, que desencadenó una crisis financiera, política y social. En enero de 2002 la corrida bancaria argentina alcanzó al Banco de Galicia que tenía oficinas en Uruguay, cuyos clientes retiraron sus depósitos en Uruguay. “Ahí nosotros lo que hicimos inmediatamente fue hacer un paro para que no se llevaran todo. Es decir, lo que teníamos que buscar nosotros es que esa corrida que se había empezado a dar, tratar de detenerla”, dijo Fernández y agregó que la preocupación aumento cuando los depósitos “se iban de la banca oficial”, porque hasta el momento “en la banca estatal se tenía confianza”.

A los pocos meses, “la estafa, el robo al Banco Comercial”, en ese momento el banco privado “más grande del país e inmediatamente, a los dos meses, la situación del Banco Montevideo y Caja Obrera, que venía a ser el segundo banco más grande”. En ese momento “nunca perdimos el diálogo”. Alberto Bensión, en ese momento era ministro de Economía, había sido presidente de Asociación de Bancos del Uruguay, “por lo tanto nos conocía de tiempo, el presidente del directorio del Banco Central, Cesar Rodríguez Batlle, también. Pero lo que no había era medidas que llevaran fuertemente a trancar todo y buscar cómo salir de esto y volver a plantear una cosa fundamental, que la gente empezara a creer nuevamente en la plaza financiera (…) todos los días salían y salían depósitos de los bancos”.

“Las conversaciones se fueron dando pero también las críticas. Tanto del sindicato bancario como del PITCNT en general porque además (…) también empezaron a caer empresas, negocios, se iba quedando gente en la calle, se iba generando una desocupación tremenda. Una inflación muy grande”.

El 13 de agosto de 2002, AEBU convocó a ahorristas, usuarios de los bancos y población en general, a una asamblea en el Salón Azul de la Intendencia de Montevideo a la que concurrieron miles de personas. El sindicato expuso en ese momento las alternativas que veía en ese contexto y se convirtió en una referencia responsable en un momento en el que podía desencadenarse una crisis institucional. El gobierno de coalición del Partido Colorado y el Partido Nacional presidido por Jorge Batlle no le daba respuestas a la población en general ni a los ahorristas que habían perdido sus depósitos en los bancos quebrados. “Fueron siete meses en los que había permanentemente caídas y problemas. ¿Qué tenía AEBU además? La pérdida de las fuentes de trabajo de miles de trabajadoras y trabajadores bancarios.”

“Había que salir a hablar, y en ese momento nadie hablaba. Nadie salía a hablar. Se puede decir ‘podría haberse dedicado AEBU a defender unicamente las fuentes de trabajo’, ¿cuál fuente de trabajo? Si se caía toda. El problema es que si no existe la empresa, no existe el puesto de trabajo, por tanto lo que nosotros teníamos que defender era justamente el sistema para no perder las fuentes de trabajo. Esto nos llevó a ir conversando con muchos sectores. Porque además en aquel momento de pérdida de rumbo de a dónde iba el país, a este local, nuestro local, y en el interior todos los compañeros lo recibían, iban asociaciones de todo tipo, de productores, de las mas diversas tendencias que fueran, de las mas diversas producciones a hablar con AEBU, a preguntar qué hacer, y fuimos con todo, tratando de explicar”.

El sindicato bancario sabía que podía generarse una crisis, “pero por dónde no. El tema era que el Banco Central no controlaba nada. Nada. Y AEBU en ese momento comenzó a hacer, sobre todo a partir ´de Banca Privada, liderada Juanjo [Ramos] brillantemente, [Pablo] Bolita Andrade y alguno más, empezaron a pedirle a los gerentes de los bancos del interior que nos mandaran a decir por día cuántos depósitos se iban. Entonces en ese trabajo de hormiguita por día sabíamos cuánto se iba. Eramos los únicos. Nadie más. Si el Banco Central podía tener [esos datos] no sé, pero si los tenía no los daba. Empezamos a pasárselo a los partidos políticos”.

La crisis financiera aumentó la deuda de los sectores productivos. “Junto a la Asociación de Cultivadores de Arroz, la Federación Rural, la Asociación de Farmacéuticos, los de las panaderías, el PITCNT y alguno más, armamos aquella Concertación para el Desarrollo. Nos metimos en todos lados y empujamos. Había un gobierno que estaba desconcertado”.

La crisis desgastó la figura del ministro de Economía, Alberto Bensión. Primero la oposición pidió la renuncia y luego dentro del oficialismo. El presidente Jorge Batlle debía nombrar a un nuevo ministro pero “nadie aceptaba”. Alejandro Atchugarry, con un perfil político más que técnico, “con una gran capacidad de diálogo”, finalmente tomó la titularidad de la política económica en Uruguay. Atchugarry, “supo escuchar, empujar sus posiciones (…), porque tampoco vamos a decir que dialogábamos divino entonces estábamos todos de acuerdo. Nos llevábamos notablemente porque era una persona que escuchaba y se había convencido que los bancarios sabíamos del tema”.

“La población estaba asustada, en general. Sin la conducción en Banca Privada de Juanjo Ramos no sé por dónde hubiéramos salido. Sin duda Juanjo, un hombre fuerte, duro, supo pararse de una manera muy clara. (…) El gremio como tal entendió. Porque teníamos un gremio que se estaba quedando en la calle y entonces nosotros salimos a decir, ‘no, pero hay que juntarse para ver’, y el gremio lo entendió. Se hicieron giras por todo el país de todos los dirigentes. La posición de Ramos como el hombre fuerte en la discusión, sin duda. Si no hubiera estado Juanjo no se qué hubiera pasado. Lo mismo que uno dice si no hubiera aparecido un Alejandro Atchugarry, que era el contrario, un hombre de muy bajo perfil. Pero el tema es que AEBU se ganó la calle (…) en el sentido de que éramos los que teníamos las ideas. Entonces la gente dijo ‘ah, estos son que saben para dónde van’. (…) Eso fue permitiendo cortar también lo que podría haber sido copiar lo que pasó en Argentina”.

La crisis financiera no solamente afectó al sistema, profundizó la situación en la que ya venía el país desde hacía varios años. Aumentaron los indicadores de desigualdad, de pobreza, de desempleo, caída del salario, por mencionar algunos aspectos. En este escenario, con miles de puestos de trabajo en riesgo en particular en el sistema financiero, AEBU además colaboró con el sostén de diferentes iniciativas populares que buscaban hacer frente al hambre que crecía entre la población.

Lalo Fernández recordó que en aquel momento un tornado destruyó varias viviendas en Progreso, Canelones, y junto al sindicato de la Construcción, AEBU fue a reparar esas casas afectadas. También estuvo en el sostén de merenderos y ollas populares. “Había por todos lados y teníamos también que aportar. (…) Nos teníamos que salvar entre todos”

Las noticias del viernes 8 de julio

Las noticias seleccionadas más importantes del INFOAEBU, resumidas en un minuto, para que no te pierdas la información de cada día.

  • La serie de paros zonales parciales de banca oficial AEBU, que ha recorrido casi todo el interior, llegará la semana próxima a Canelones y Montevideo.
  • El sector colorado Ciudadanos se desmarcó de la derogación de la Ley de Medios y la coalición multicolor no alcanzará los votos necesarios para concretarla.
  • Todo el espectro político y los especialistas médicos condenaron la suspensión judicial de la vacunación de niños contra el covid-19.
Las noticias del viernes 12 de agosto

Las noticias del jueves 7 de julio

Las noticias seleccionadas más importantes del INFOAEBU, resumidas en un minuto, para que no te pierdas la información de cada día.

  • PIT-CNT realizó paro general parcial y movilización hacia el Palacio Legislativo.
  • Organizaciones sociales, el oficialismo y la oposición ya manejan nombres para integrar la Institución Nacional de Derechos Humanos.
  • El Hospital de Clínicas pide recursos para mejorar atención en el embarazo, fortalecer el Centro Toxicológico e incorporar cirugías robóticas

A 49 AÑOS DE LA HUELGA GENERAL – HAY FECHAS QUE NO PODÉS OLVIDAR

A 49 AÑOS DE LA HUELGA GENERAL – HAY FECHAS QUE NO PODÉS OLVIDAR

Hace 49 años, en 1973, el presidente Juan María Bordaberry, con el apoyo de las Fuerzas Armadas (FFAA), decretó la disolución del Parlamento y el establecimiento de un Consejo de Estado.

Este es un documental sonoro elaborado por el equipo de Radio Camacuá, para el segmento Hay fechas que no podés olvidar, en el que se recorre -con audios de archivos y testimonios- lo acontecido en aquel 27 de junio de 1973 y en donde el quiebre de las instituciones marcó un antes y un después en el transcurrir democrático de nuestra república.

La Convención Nacional de Trabajadores (CNT), articuladora unitaria del movimiento sindical de Uruguay, puso en marcha una medida que había sido aprobada varios años antes, y que respondía al contexto regional: Ir a una huelga general con la ocupación de los lugares de trabajo. 

Muchos protagonistas de esa huelga general, que paralizó al país durante 15 días, fueron desaparecidos por las fuerzas represivas del Estado uruguayo, como León Duarte, Manuel Liberoff y Hugo Méndez. Como los militantes de AEBU Jose Michelena, Ary Cabrera, Alfredo Bosco y Julio Escudero. Y otros murieron torturados, como Nibia Sabalzagaray, o luego de muchos años presos y en el exilio como Gerardo Cuesta, Hector Rodríguez y Félix Díaz. La respuesta de trabajadores y trabajadoras se había resuelto en función del avance represivo en la región, que limitaba las libertades individuales, en defensa de la democracia, pero también con la convicción de que este nuevo escenario significaba peores condiciones para la clase trabajadora.

La noticia de que se había dado un golpe de Estado con la disolución de las cámaras llegó a AEBU, donde se dispuso la implementación de la huelga general y la ocupación de todos los bancos públicos y privados de la plaza local.

NO ESTA EL AUDIO Ahora, en esta nota, también para el ciclo Hay fechas que no podés olvidar, hacemos un recorrido por los hechos ocurridos hace 48 años y les dejamos testimonios de Luis Iguiní –funcionario público y dirigente de COFE que integró el comando general de la huelga general- de Hugo Cores –profesor, periodista y dirigente sindical- y finalmente de Milton «Purrete» Antognazza –sindicalista de AEBU-. Quienes nos dejan sus testimonios sobre lo ocurrido en ese 27 de junio de 1973.

9 de julio de 1973, a las cinco en punto

Trece días después del golpe de Estado y del inicio de la Huelga General convocada por la CNT, miles de uruguayos y uruguayas se congregaron en la Avenida 18 de Julio, en un acto de resistencia ejemplar e icónico de la ciudadanía. La convocatoria a esta concentración quedaría marcada para siempre en la memoria por la audición en Radio Sarandí de Ruben Castillo, en la que leyó el poema “Llanto por Ignacio Sánchez Mejía”, de Federico García Lorca.

Luis Iguiní, historico dirigente de COFE, fundador de la CNT y fallecido hace apenas unos meses, decía en una entrevista con Radio Camacuá sobre la situación del país previa al golpe y la unificación sindical en la conformación de la CNT, necesaria para que fuera posible una huelga general masiva que paralizó al país por quince días:

«En los años 60s había una crisis muy grande, no había ninguna guerra importante en el mundo, la guerra en Corea había terminado (que le había permitido al país vender fundamentalmente carne, entre otros productos). Se vivía una crisis grande. Eso determinaba enormes manifestaciones, cada vez más grandes. Antes, nos habíamos juntado con los estudiantes, en 1958, para lograr la Ley Orgánica de la Universidad, pero había cinco centrales obreras en ese entonces».

Más adelante, ya como CNT, vendrían señales preocupantes dentro de las Fuerzas Armadas (FFAA) y el sistema político del país y de la región: en 1964 se produce un golpe militar en Brasil. Esto llevó -luego de asambleas en todos los lugares de trabajo- a la resolución de que ante un golpe de Estado en Uruguay, se iría inmediatamente a la huelga general con ocupación de los lugares de trabajo.

Ese día llegó: los militares entraron al Parlamento y la CNT comenzó la huelga general: «los lugares de trabajo eran desalojados, uno por uno, venían las camionetas del Ejército. La consigna era aceptar el desalojo» pero rápidamente volvían a ocuparse, cuando se retiraban los militares, explicó Iguiní.

El asedio de los militares -ahora en el gobierno- a los trabajadores durante la huelga general fue constante. Además de sostener las ocupaciones, la CNT buscaba el diálogo con legisladores para restablecer la democracia. «El intento que hicimos de reunir a todos los legisladores fracasó rotundamente, fue solo un diputado colorado que estuvo unos minutos y se retiró», contó Iguiní.

La Huelga General fue la respuesta del movimiento sindical al golpe de Estado y la represión de ese momento. Desde ese miércoles, 27 de junio, la actividad económica pública y privada estaba totalmente paralizada, pero el gobierno empezó aumentar la represión y medidas para detener la huelga: habilitó el despido directo de trabajadores públicos y privados.

Por esto, se resolvió convocar masivamente a una movilización el 9 de julio, para cerrar la huelga a 13 días de haberla puesto en marcha, la CNT junto a otras organizaciones sociales de ese momento, estudiantes de secundaria, de la Federación de Estudiantes Universitarios del Uruguay (FEUU), también se sumaron partidos políticos de ese momento, como el Partido Comunista y el Partido Nacional. El objetivo, según cuenta Iguiní, era terminar la huelga general «victoriosamente».

“En radio Sarandí Ruben Castillo se las ingenia para organizar un concurso entre los oyentes a quien acertara el nombre del autor de los versos: ‘A las cinco de la tarde…’” poema de Federico García Lorca. “‘A las cinco en punto todos a 18, se dijo de boca en boca’. (Aurelio González)”. Según consta en ¿Qué hacía ud durante el golpe de estado y la huelga general?, de Álvaro Rico (1).

El resultado fue una gran movilización en la que miles de personas llenaron 18 de julio cantando el himno nacional o al grito de “Libertad” y “CNT” (2). «Las fuerzas policiales buscaron la dispersión inmediata pero no lo logran en sus primeros intentos. La gente se reagrupa en bares y comercios» (3). Un recorte de prensa de ese día indica que “tropas del ejército usaron gases lacrimógenos, unidades lanza aguas y efectuaron disparos de rifle sobre las cabezas de una multitud estimada en 8 mil personas”. (4)

«Creímos que ese día habían matado a cientos de personas, porque los militares procedieron con inteligencia -muy raro- usaron balas de fogueo. Lastimaban con los palos que daba la policía, los carros de choque, fuerzas motorizadas», recordó Iguiní. Ante esta situación, era necesario repensar los pasos a seguir. «La idea nuestra era terminar la huelga enteros, sin desgajamientos, sin debilitamiento. Después de esa gran manifestación reunirnos de noche y levantar al día siguiente la huelga. Pero los acontecimientos fueron distintos, ese apaleamiento y la idea de un ametrallamiento» hizo que no se pudieran reunir ese día, «se terminó levantando el 11, los quince días de huelga».

Finalmente, Luis Iguiní valoró la importancia de la unidad en el movimiento sindical, sometida a los desafíos de la huelga general ante el golpe de Estado, la represión y el mantenimiento de la organización sindical durante la dictadura. El dirigente explicó de qué manera entiende que la unificación sindical, influyó en la manera particular en la que se organizó la izquierda social y política en Uruguay.

«Las centrales sindicales que hubo y hay en el mundo responden un 99% a partidos políticos, o partidos de gobierno, o a lo mejor partidos de oposición, si es muy poderoso; o a alianzas. Por lo general, antes era la alianza comunista y socialista en Europa. Así se formaron las grandes centrales. Acá en este país no fue un acuerdo de partidos. En la dirección de la CNT, las tendencias políticas que actuaban en el movimiento obrero eran todas. Comunistas, socialistas, católicos (que tienen su propia central). Pero estaba un grupo muy especial, que eran los anarquistas.»

«Los anarquistas en ninguna parte del mundo han aceptado disciplina y por lo tanto no integraban las centrales obreras. Pero en Uruguay aceptaron estatuto y aceptaron integrar la dirección, aceptaron integrar la CNT. Compañeros de primera línea, te digo dos que los asesinaron en Buenos Aires, a (León) Duarte y a (Gerardo) Gatti, dirigentes anarquistas que eran de la FAU (Federación Anarquista Uruguaya).»

«Esa unidad que se formó a nivel obrero sobrevivió y pervivió también, que es muy importante, la relación fraternal entre los dirigentes (…), eso llevó a que se hiciera el Congreso del Pueblo que ya no fue del movimiento sindical, fueron los chacareros, los barrios (ya los barrios estaban participando de los plenarios obreros de Montevideo), eso dio las condiciones para que la izquierda del país se uniera. Dio las bases para que el Frente Amplio se creara. Esa es la base. ¿Qué va a pasar en noviembre? No sabemos. Hasta ahora ha sido así, se formó gracias a la unidad obrera que ayudó a trasladar la unidad ideológica a otros sectores, no solo los obreros, sino la clase media y fundamentalmente los profesionales, la Universidad, la cultura.»

(1) Rico, Álvaro. ¿Qué hacía ud. durante el golpe de Estado y la huelga general?, Editorial Fin de Siglo, 1994. p. 170

(2) Idem. 1

(3) Rico, Álvaro. ¿Qué hacía ud. durante el golpe de Estado y la huelga general?, Editorial Fin de Siglo, 1994. p. 171

(4) Idem. 3

* Audio final: Aureliano González. Extraído de: «A las cinco en punto»  (Documental de José Pedro Charlo). 

Música:

Paco de Lucia – Entre dos aguas (1976)

Alfredo Zitarrosa – Guitarra Negra (1978)