Corredor uruguayo participará de la TDS, una de las carreras más duras del mundo

Corredor uruguayo participará de la TDS, una de las carreras más duras del mundo

La carrera se llama TDS (Tras los Duques de Saboya) y se desarrolla en el Mont Blanc, en el límite entre Italia y Francia. Tiene 150 kilómetros de longitud y reúne a atletas de élite de todo el mundo, por lo que es considerada una de las más duras del calendario.

Este año en ella participará un atleta uruguayo y será el compañero Daniel Pérez, trabajador de AEBU hace 28 años y afiliado al sindicato. Muy pocos compatriotas han logrado llegar a esta cita en la historia, y Daniel será el primero de todos en hacerlo en la categoría 55-60 años.

La fecha señalada es el 25 de agosto, pero una semana antes Daniel viajará a los Alpes para comenzar su adaptación. Según contó en entrevista con Camacuá y Reconquista, Pérez lleva más de seis meses de entrenamientos intensos para preparar esta carrera, con rutinas diarias inclusive los fines de semana y un estricto cumplimiento en la alimentación y el descanso.

La preparación incluyó, además, una serie de competencias graduales en su dificultad: dos carreras de 50 kilómetros en los años 2022 y 2023, y una de 100 kilómetros el año pasado en la ciudad mexicana de Puerto Vallarta.

Para Pérez esta es también una revancha porque hace once años, en el 2014, logró también clasificar a la TDS en el Mont Blanc, pero en esa ocasión no la pudo finalizar. «Estoy contento de volver a hacerlo y tener una nueva oportunidad para que la montaña no me gane esta vez», sostuvo.

El objetivo es claro: llegar a la meta. Pero además, como buen competidor, Daniel sueña: «También quiero hacer un buen tiempo y ganarle a otros».

Cómo se hace para aguantar 150 kilómetros corriendo es una de las preguntas que más le hacen a quienes participan de desafíos como este. «Correr una carrera es como la vida misma», explica Daniel, «hay momentos duros, que la montaña te los hace saber, y hay que poder gestionarlos».

«Yo ya sé que voy a pasar varios momentos de esos en los que el cuerpo no va a querer más», asume, pero sabe que «es un juego de estrategia constante» donde incide mucho el control de las pulsaciones, la alimentación y el manejo de las emociones.

En el medio de la montaña, rodeado de paisajes increíbles, Daniel asegura que va «pensando en todo, en la familia, en los amigos y en los compañeros de trabajo». En AEBU lo estaremos esperando para felicitarlo por el tesón, la fuerza de voluntad y el enorme trofeo que se traerá de los Alpes: haber cumplido.