AEBU se movilizó en Plaza Zabala en defensa de la Caja Bancaria

AEBU se movilizó en Plaza Zabala en defensa de la Caja Bancaria

Este jueves AEBU paralizó sus actividades en el Centro y Ciudad Vieja a las 16 horas, para luego concentrarse en Plaza Zabala y realizar un gran acto de lucha enfrente a la Caja Bancaria.

Bajo la consigna de defender a la Caja ante los embates del Poder Ejecutivo, el sindicato expuso que el déficit operativo actual que tiene el instituto se soluciona aplicando el máximo legal de la PCP previsto por la ley del 2008.

Además, la oratoria estuvo enfocada en plantear que otra reforma de la seguridad social es posible, y no la que está proponiendo el Gobierno que rebaja prestaciones para los trabajadores y aumenta los años de empleo.

Quienes hablaron en el acto fueron Lorena Luján, del Equipo de Representación de los Trabajadores en el BPS; Pablo Andrade, consejero central y secretario de Finanzas de AEBU; y el presidente de AEBU, Elbio Monegal.

Las propuestas del PIT-CNT para un sistema de seguridad social justo y solidario

Las propuestas del PIT-CNT para un sistema de seguridad social justo y solidario

El PIT-CNT propone revisar las exoneraciones de aporte patronal, modificar los beneficios del régimen de aporte patronal rural, rediscutir los aportes de trabajadores (que son el doble que el de las empresas) e incorporar un impuesto a las altas jubilaciones militares que se otorgaron durante décadas en condiciones de privilegio.

Estas propuestas se realizan en medio de la discusión parlamentaria del proyecto de ley de reforma jubilatoria que impulsa el gobierno. Lejos de ir por ese camino, la coalición oficialista propone mantener las inequidades del sistema y profundizar la carga que actualmente existe sobre los trabajadores, que trabajarán más años para cobrar menos jubilaciones.

En este contexto, la central sindical emitió un documento estableciendo su posición respecto a la reforma jubilatoria. A continuación destacamos los principales puntos:

  • La reforma jubilatoria que impulsa el gobierno no estuvo acompañada y mucho menos respaldada por un diálogo social
  • Rechazamos enfáticamente los aspectos principales de esta propuesta, como ser, el aumento de la edad mínima jubilatoria en las condiciones planteadas, la exigencia de mayor cantidad de años de aporte, la rebaja de las jubilaciones para amplios sectores de la sociedad, los recortes de las pensiones para las viudas, los perjuicios relacionados con las prestaciones por discapacidad y la extensión del sistema AFAP.
  • Las principales medidas propuestas están centradas en contener el gasto, recortando derechos, beneficios y prestaciones de los actuales trabajadores una vez que se jubilen.
  • Al comparar las jubilaciones que paga el sistema vigente y el nuevo para alguien con 65 años de edad y 30 de aporte, se observa que a 2043, el régimen propuesto otorga jubilaciones inferiores para todos los niveles salariales.
  • El proyecto no incluye soluciones para eliminar las inequidades en la aportación y no toca los privilegios de algunos sectores empresariales. Se desestimaron diversas propuestas formuladas por el PIT CNT como revisar diversas exoneraciones de aporte patronal, modificar el beneficioso régimen de aporte patronal rural, reequilibrar las mucho mayores contribuciones del trabajo y en relación a los aportes del capital e incorporar un impuesto a las altas jubilaciones militares que se otorgaron durante décadas en condiciones de privilegio.
  • El PIT CNT propone eliminar las AFAP y transformar el actual régimen en un pilar de ahorro administrado profesionalmente por una agencia estatal especializada sin fines de lucro.
  • Sobre la Caja Militar, el subsistema más deficitario e inequitativo de todos, la reforma planteada propone que los militares continúen retirándose a edades bajísimas y en algunos casos con el doble del salario, durante los próximos 10 años. Para dar verdadera legitimidad social al proceso, este subsistema requiere cambios más urgentes y profundos, en relación a los previstos para el resto de la población.
  • La  propuesta del gobierno plantea consolidar a mediano y largo plazo un régimen cada vez más contributivo, que tiende a erosionar los componentes solidarios y redistributivos del sistema.
  • No se atienden los cambios del mundo del trabajo y sus efectos sobre el empleo. El proyecto de reforma no prevé los problemas de la desocupación en edades avanzadas, el empleo juvenil o el desarrollo de tareas de alto nivel de exigencia física o psicológica.
  • Es peligroso que el proyecto incluya más de 50 artículos librados discrecionalmente a voluntad del Poder Ejecutivo de turno.
  • Esta reforma no es integral. Con una visión estrecha de lo que es la Seguridad Social, busca reducir el gasto en jubilaciones y pensiones dejando de lado importantes aspectos de la matriz de protección social como la infancia, los cuidados y la discapacidad.
PIT-CNT propone resolver inequidades del sistema de seguridad social

PIT-CNT propone resolver inequidades del sistema de seguridad social

Cerca de 230 millones de dólares por año pierde el BPS por exoneraciones al aporte patronal. En el agro se aporta menos de un tercio. Sobre esto hablamos con el economista Hugo Bai, del Instituto Cuesta Duarte, luego de la comparecencia del PIT-CNT en el Parlamento el viernes pasado.

El Equipo de Representación de los Trabajadores en el BPS junto al Instituto Cuesta Duarte presentó un informe sobre el «Impacto de la reforma previsional sobre las jubilaciones» que brinda datos y proyecciones sobre las distintas etapas de aplicación de la reforma propuesta por el gobierno y alerta sobre un recorte de las jubilaciones entre el 10% y el 38%. Desde el gobierno no se ha dado respuesta a los cálculos planteados en este informe aunque el ministro de Trabajo y Seguridad Social, Pablo Mieres, se apresuró a afirmar que se trata de datos «falsos».  

“Las críticas no las conocemos porque lo único que se dijo sobre ese informe, que yo entiendo es el único hasta ahora que se ha conocido sobre los impactos que tendría la reforma jubilatoria justamente en las prestaciones a las que accederían los jubilados a futuro, no ha habido otros informes.  Simplemente el gobierno lo único que señaló es que lo datos eran falsos. Me parece que sin haber hecho un análisis demasiado profundo porque eso se afirmó prácticamente al otro día que se dio a conocer el informe y no se presentaron detalles de dónde estarían los errores del trabajo”, dijo Hugo Bai.

En definitiva, no se ha refutado que las personas trabajarán cinco años más por jubilaciones más bajas.

“Después de hacer un análisis global sobre diferencias de carácter central que hay con la propuesta de la reforma jubilatoria, tuvimos la oportunidad de presentar a los legisladores el documento, las principales conclusiones, las comparaciones que allí se realizan, donde se muestra que efectivamente la gente se va a jubilar más tarde -a los 65 años- respecto a lo que otorga el régimen actualmente, pero incluso si hacemos la comparación con cómo se va la gente bajo el régimen vigente a los 60 años, que es la edad mínima legal que hoy permite jubilarse, incluso en muchos casos, no en todos, la gente se va con jubilación menor. Allí tuvimos la oportunidad con los senadores que integran la comisión que hoy está estudiando la reforma jubilatoria de mostrarles esos resultados y allí no surgió  ningún tipo de cuestionamiento al informe y les dejamos varios documentos que dan cuenta de esos impactos”.

Una de las principales razones por las que el gobierno planteó la necesidad de reformar la seguridad social tiene que ver con el financiamiento, de dónde sale el dinero que sostiene las jubilaciones. ¿Cuáles son las críticas que plantearon con respecto a las inequidades de quienes aportan para sostener la seguridad social?

«Ese es uno de los cuestionamientos fundamentales. Aquí todas las medidas que se proponen, o las principales, digamos, giran entorno a la idea de reducir las prestaciones, los derechos, los beneficios que van a tener los actuales trabajadores una vez que se jubilen y nosotros entendemos que hay una necesidad a atender que tiene que ver con el cambio demográfico y la sostenibilidad financiera del sistema pero se debe lograr con mucho mayor equidad. Donde haya aporte de todos los sectores de la sociedad y no solo de parte las trabajadoras y los trabajadores. En ese sentido no parece que desde el punto de vista del financiamiento, de los ingresos, había una cantidad de temas a tener en cuenta por ejemplo, lo que son las exoneraciones de aporte patronal, que hoy hay muchos sectores que no pagan nada de aporte patronal. Eso implica una renuncia fiscal de unos 230 millones de dólares anualmente para el BPS; también el aporte patronal rural que tiene un régimen diferente a cómo aportan otros sectores del comercio pero fundamentalmente un régimen muy beneficioso, que implica que aporten aproximadamente la cuarta parte de lo que aporta cualquier empresa en Uruguay, que integre el régimen general de aporte patronal. También allí en el sector rural nos parecía que había una situación inequitativa a atender». 

El gobierno plantea una reforma que mantiene privilegios para algunos sectores

«Y planteamos otro conjunto de propuestas. Surgió por ejemplo cuando se habla de la discusión sobre la Caja Militar, un sistema que está en condiciones bien diferentes que cualquiera de los otros subsistemas que integran el régimen en Uruguay y a nosotros nos parecía que también parte de aquellos militares que se habían estado retirando en las últimas décadas en nuestro país con condiciones tanto en lo que refiere al acceso a las jubilación como en el cálculo de los beneficios, muy beneficioso, nosotros allí hablamos directamente de privilegios que están consagrados en esas jubilaciones; y planteamos la posibilidad de un impuesto a las altas jubilaciones militares, como ya existe por cierto en la Caja Bancaria, en la Caja Notarial, e incluso el propio gobierno evalúa que se instrumente uno de similares características para los jubilados profesionales frente a lo que son las dificultades de la Caja de los Profesionales. Considerando la realidad de la Caja Militar, que claramente es el sistema con mayor desequilibrio y con mayores injusticias o inequidades respecto al resto de los subsistemas, nos parecía bastante obvia la necesidad de incorporar también allí un impuesto a las altas jubilaciones militares, repito, no a todas. Pero tampoco fue considerada esa propuesta entonces evidentemente por el lado del financiamiento hay una cantidad de sectores que deberían formar parte del nuevo pacto social que se pretende construir a partir de esta reforma y que claramente están quedando por fuera y que en última instancia están cargando las tintas sobre los derechos y los beneficios de las y los trabajadores”.

¿Cuáles serían las propuestas con respecto al régimen de ahorro individual, de AFAP, que se profundiza con la reforma planteada por el gobierno?

«Allí justamente tenemos diferencias muy notorias que quedaron en evidencia al momento de discutir el diagnóstico cuando estaba funcionando la llamada “comisión de expertos en seguridad social”. Claramente partíamos de visiones distintas sobre el sistema actual. Habían fracasado en varias dimensiones importantes, básicamente la idea aquella de un sistema de competencias entre privados que iba a permitir que fruto de esa competencia se cobraran comisiones muy bajas, y que eso iba a beneficiar el ahorro de los trabajadores. Lo que nos encontramos es que justamente ocurrió todo lo contrario. La competencia que se anunciaba en los años noventas nunca se produjo, se generaron costos muy elevados, por la vía de las comisiones que las AFAP descuentan a los aportes que hacemos los trabajadores y eso generó un lucro totalmente desmedido en el sector y que fue en detrimento del ahorro que pudieran ir obteniendo las personas a lo largo de su vida laboral. Por lo tanto, nos parecía que había que hacer una reforma profunda a partir de ese fracaso del régime de AFAP y plantear la posibilidad de incorporar, de mantener un pilar de ahorro, de capitalización pero con características completamente diferentes. Una administración profesional por parte del Estado para lo que es la cartera de inversiones, los activos que allí se administran, donde -obviamente, sin fines de lucro, sin descuentos para las y los trabajadores- sobre la base de que el Estado garantizara el mayor beneficio posible para quienes tienen la obligación de ahorrar en ese régimen. Ese es un poco el planteo general que ha hecho la central a lo largo de todo este tiempo y tampoco fue considerado, ni contemplado, y de hecho vemos que justamente se propone extender el régimen de capitalización individual privatizado al resto de los subsistemas, en particular a la Caja Bancaria, y por otro lado también la obligatoriedad. Hoy para quienes ganan menos de 71 mil y pico de pesos el sistema es de carácter voluntario y ahora se plantea que todos, por una parte de sus aportes personales, van a estar obligados a aportar a la AFAP. Allí también hay otro de los temas donde no ha habido posibilidades de ponerse de acuerdo y que claramente, lo que se refleja del proyecto de ley, tiene una visión totalmente inversa de la que tiene el movimiento sindical”.

El relato del gobierno hace agua

El relato del gobierno hace agua

Aunque el ministro de Trabajo y Seguridad Social, Pablo Mieres, quiera ocultar los efectos negativos que la reforma del gobierno traerá sobre jubilaciones y pensiones, los datos confirman que la baja de las prestaciones serán sensibles, llegando al 38% respecto al régimen actual.

“No van a bajar las jubilaciones. Todavía no se ha votado el proyecto y ya empieza este tipo de afirmaciones que no tienen veracidad ninguna”, dijo el ministro en conferencia de prensa criticando el estudio realizado por economistas del Equipo de Representación de los Trabajadores (ERT) en el BPS.

No sentó bien en el gobierno que se evidenciara su plan de recortes a jubilaciones y pensiones. Y muchos menos que se le ponga cifras concretas.

Tras el informe del ERT sabemos que a medida que avanza la transición entre un sistema y otro (comienza en 2033 hasta 2043, año en que empieza a regir plenamente el régimen propuesto) las rebajas se vuelven crecientes. Una persona con un sueldo promedio de 60 mil pesos se jubilará en el 2043 con un 38% menos que si lo hiciera con el régimen actual; es decir, con 17255 pesos menos de jubilación. Para ese año, absolutamente todas las jubilaciones, en menor o mayor medida, habrán sufrido rebajas.

Este es el dato que el ministro, sin presentar ningún informe, quiso rebatir. “El ministro se equivoca al decir que los datos son falsos. No sé si es porque desconoce cómo funciona el sistema, o cómo funciona el sistema que está proponiendo el gobierno, o por otra motivación; pero el que está en un error es él”, señaló el economista Hugo Bai, integrante del Instituto Cuesta Duarte del PIT-CNT, en ocasión del foro «Visión de los trabajadores sobre la reforma jubilatoria propuesta por el gobierno».

Bai señaló un error en los argumentos oficialistas: “Ellos lo que plantean es que no se van a afectar las jubilaciones porque las tasas de reemplazo entre un régimen y otro son similares. Y eso es verdad. Pero ese análisis obvia el otro componente fundamental para el cálculo jubilatorio que es el denominado sueldo básico jubilatorio”.

Al sueldo básico jubilatorio es que se le aplica la tasa de reemplazo para calcular la jubilación final que cobrará la persona. Y es allí donde la propuesta del gobierno golpea directamente.

Primero porque se introduce el llamado “suplemento solidario” (que sustituye la bonificación del Artículo 28 de la Ley 16.713). Este instrumento se ajustará por inflación, por lo que en términos de salarios se irá licuando con el paso del tiempo. Y segundo porque para el cálculo de sueldo básico jubilatorio se comenzará a tomar los mejores 25 años, en lugar de los mejores 20.

«Cuando uno integra estos componentes se da cuenta que de ninguna manera la gente se va a ir con la misma jubilación con el nuevo sistema», advirtió Bai. En su cuenta de Twitter puso un ejemplo muy concreto: «El régimen propuesto otorga jubilaciones a los 65 años que también son más bajas en relación a las del régimen vigente a los 60 años. Alguien que en 2043 se jubilaría a los 60 años con unos $ 36.000, pasará a jubilarse a los 65 años con unos $ 28.000».

Inequidades sin resolver

Por otra parte, el economista Hugo Bai apuntó contra algunos aspectos ausentes del proyecto del gobierno, particularmente la decisión de no resolver varias inequidades que actualmente presenta el sistema.

En este sentido planteó la necesidad de revisar las exoneraciones de aporte patronal que actualmente existen y que significan una renuncia fiscal de 230 millones de dólares al año.

Por otra parte señaló que en el sector rural estas inequidades se profundizan aún más, ya que el aporte patronal no llega al 2%. Recordemos que el régimen general establece el aporte patronal en 7,5% y el aporte de los trabajadores en 15%.

PIT-CNT se movilizó en defensa de la seguridad social: «Si hay reforma, habrá lucha»

PIT-CNT se movilizó en defensa de la seguridad social: «Si hay reforma, habrá lucha»

Este martes el PIT-CNT realizó un paro general parcial de 9 a 13 horas, con una movilización que consistió en una marcha desde la Universidad de la República hasta el Palacio Legislativo.

Allí tuvo lugar la parte oratoria, donde hablaron la presidenta de la Asociación de Trabajadores de la Seguridad Social, Karina Sosa, y el presidente del PIT-CNT, Marcelo Abdala

«Si hay reforma, habrá lucha, habrá huelga y habrá movilización», sostuvo Sosa. «Llamamos al Parlamento a no votar esta reforma», agregó, para «darle a nuestra gente la justicia social que merece y reivindicar la vida».

Por su parte, Abdala desarrolló la perspectiva que propone la central sindical para discutir la seguridad social. «La perspectiva es la necesidad de plantear un diálogo social en serio y estudioso», señaló, y explicó que se necesita una reforma «que mire la revolución tecnológica actual, que eventualmente se pregunte formas de financiación, que establezca de qué manera paga más el que tiene más y que engradezca derechos».

Para cerrar, Abdala destacó que «hay un movimiento obrero de pie, explicándole a la gente y diciendo que no descartamos ninguna forma de lucha y de acción», y definió al proyecto del Gobierno como «un proyecto más del Robin Hood al revés, del modelo de la desigualdad, de sacarle al de abajo para darle al de arriba».