Resultados del proyecto Endeudamiento Uy se presentan esta semana en Las Piedras

Resultados del proyecto Endeudamiento Uy se presentan esta semana en Las Piedras

El proyecto Endeudamiento Uy es una investigación multidisciplinaria en la que participó AEBU, por intermedio de su Comisión Técnica Asesora, que tiene como objetivo echar luz sobre el problema de la deuda en Uruguay y dimensionar la magnitud de un problema que cada vez afecta a más hogares.

Además de AEBU, en el proyecto participa el Instituto de Promoción Económico Social del Uruguay (IPRU) y las Facultades de Ciencias Económicas y Administración y Facultad de Ciencias Sociales de la Universidad de la República.

En agosto del año pasado se presentaron los resultados de esta investigación, que mostró, entre otros datos, que más de 600.000 uruguayos tiene problemas severos de endeudamiento

Además este estudio aborda interrogantes centrales: por qué las personas se endeudan, en qué condiciones acceden al crédito y qué políticas públicas podrían implementarse para enfrentar esta problemática que afecta a una parte importante de la población.

Este miércoles 22 de abril el grupo de trabajo que llevó adelante el proyecto volverá a hacer una presentación, esta vez en el Centro Cultural Carlitos de la ciudad de Las Piedras.

La idea es «no solo presentar los resultados de la investigación, sino generar un espacio de intercambio con la gente, para poder conversar y romper el tabú que muchas veces se genera en torno al tema», adelantó Federico Lacaño, integrante de la CTA de AEBU y del proyecto Endeudamiento Uy.

En diálogo con Radio Camacuá, Lacaño explicó algunos de los principales hallazgos que tiene el estudio y profundizó en sus últimos trabajos, que fueron el año pasado y consisiteron en relevar la percepción de la población sobre este problema.

El fenómeno del sobrendeudamiento afecta mayormente a los hogares más vulnerables económicamente, que en muchos casos carecen de información y por ende se provocan «más dificultades para hablar del tema, para pensar en conjunto soluciones posibles y tomar decisiones financieras más saludables».

Se lanza nueva edición del libro Los de Arriba, estudios sobre la riqueza en Uruguay

Se lanza nueva edición del libro Los de Arriba, estudios sobre la riqueza en Uruguay

Este 23 de octubre en la sede de la Federación Uruguaya de Cooperativas de Vivienda por Ayuda Mutua (FUCVAM) se presentará la cuarta edición del libro Los de Arriba, una compilación de Juan Geymonat con diversos estudios sobre la riqueza en Uruguay.

La presentación comenzará a las 19:00 y contará con la presencia de Geymonat, junto a Enrique Cal, presiente de FUCVAM, y la economista Andrea Vigorito de la Universidad de la República.

Con respecto a las ediciones anteriores, esta versión de Los de Arriba incluye un nuevo artículo, escrito por Soledad Giudice y Natalia Otero, integrantes de la Comisión Técnica Asesora de AEBU. El informe de las economistas aborda el tema de la desigualdad desde la mirada del sistema financiero.

Además, el libro propone otros enfoques que analizan las características de los ricos en nuestro país: la herencia, la propiedad de la tierra, las élites empresariales y los barrios privados, entre otros.

Entrevistado por La Trama, Juan Geymonat, que además de ser el compilador es Magíster en Historia Económica y Social y escribió uno de los artículos, contó cuáles fueron sus motivaciones para encarar este proyecto y reunir a diversos académicos para tratar este tema.

«De la brecha de la desigualdad se conoce bastante sobre lo que está más abajo, que claramente nos duele, nos perturba y nos molesta. Pero la contracara de eso es que hay mucha riqueza concentrada en algunos sectores, y esa es una parte del problema a la que no se le presta mucha atención», indicó.

Uruguay, explicó Geymonat, «tiene como una autopercepción mesocrática», donde la mayoría de la población se considera de clase media o trata de ocultarlo cuando la supera, y también hay una sensación fuerte de que las cosas se consiguen con esfuerzo y sin ayudas externas. «Bueno, el libro rompe con esa idea», sentencia su autor.

Primera mirada de AEBU sobre los lineamientos generales del Presupuesto

Primera mirada de AEBU sobre los lineamientos generales del Presupuesto

El proyecto de ley, que incluye más de 700 artículos, fue enviado por el Poder Ejecutivo al Parlamento e ingresó el pasado 31 de agosto a la Cámara de Diputados. Actualmente se está discutiendo, para luego someterse a votación y pasar a Senadores.

La economista Soledad Giudice, de la Comisión Técnica Asesora de AEBU, fue entrevistada este lunes por Radio Camacuá y brindó explicaciones esclarecedoras sobre el contenido de esta ley y cuáles son sus principales ejes.

«En primer lugar es un presupuesto que empieza con un déficit fiscal bastante comprometido, incluso mayor al que el Gobierno esperaba», explicó Giudice, quien aseguró que se trata de «un presupuesto bastante austero» en lo que refiere a los incrementos.

Sobre los ingresos que prevé, Giudice relató que la norma establece «cuatro adecuaciones tributarias«, que cubrirían la mitad del incremento en gastos que se propone hacer el Gobierno. El resto de los ingresos está previsto obtenerlo de mejoras en la eficiencia de gestión.

Estas adecuaciones, llamadas así porque no implican aumento de carga tributaria, consisten en eliminar una exoneración del Impuesto a la Renta de los No Residentes (IRNR); gravar el impuesto mínimo global de 15% a las multinacionales, que antes lo pagaban en otros países y pasarían a pagarlo en Uruguay; el IRPF a colocaciones en el exterior y el llamado «impuesto Temu» que cobra el IVA a las empresas que vendan artículos desde el exterior.

En cuanto al gasto, Giudice detalló que la Ley de Presupuesto establece una «línea base» con el dinero destinado a cada organismo para su funcionamiento anual. Sobre esa base se realizan incrementos, «en los que cada Gobierno pone los énfasis en función a sus lineamientos».

En este caso, para 2026 el incremento previsto es de 140 millones de dólares y los principales destinos son la ANEP (35 millones), el INAU (22 millones) y el Ministerio de Desarrollo Social (21 millones), lo cual marca las áreas que este Gobierno busca reforzar.

Por último, sobre las proyecciones macroeconómicas, la economista señaló que la ley proyecta un crecimiento promedio de 2,4% del PBI, lo cual «parece razonable».

Sistema de pagos en Uruguay cada vez más volcado a medios electrónicos

Sistema de pagos en Uruguay cada vez más volcado a medios electrónicos

El sistema de pagos en la última década ha atravesado grandes transformaciones, pudiendo constatarse diferentes innovaciones y cambios en el comportamiento de los usuarios. La Comisión Técnica Asesora (CTA) de AEBU elaboró un informe al respecto, presentando las principales tendencias en esta línea, así como también una evolución de los principales indicadores referidos al uso de medios de pago y de la red física del sector.

Principales innovaciones

Uno de los grandes cambios de los últimos años, consiste en el proceso de multiadquirencia implementado por el Ministerio de Economía, y posteriormente por el BCU, iniciado en el año 2019 y establecido como una exigencia a partir del 2022.

Gracias a este modelo, los adquirentes, es decir las instituciones que procesan medios de pago electrónicos, pueden ofrecer un conjunto de medios de pago a los comercios y los comercios se ven beneficiados porque les permite negociar con una única empresa.

Entre los cometidos de este proceso, además de la simplificación de la gestión para los comercios, aparecen otros factores como la mejora en los servicios ofrecidos, un incremento en la competencia del sector y una reducción en el precio de los aranceles que deben pagar los comercios por sus ventas con medios electrónicos. Sin embargo, y aunque el proceso es paulatino y aún incipiente, todavía no se observa una disminución significativa de estos aranceles.

Otro avance importante tiene que ver con las transferencias bancarias instantáneas, habilitadas desde mediados del 2023 para realizarse todos los días y a toda hora. La modalidad actual fue implementada como exigencia del Banco Central y en el momento se encuentran adheridas 14 instituciones.

Desde su habilitación hasta la fecha, las transferencias instantáneas han crecido constantemente a un ritmo acelerado. De acuerdo a los últimos datos del BCU, en el año 2024 se registraron 25,3 millones de operaciones de este tipo, siendo este número cuatro veces mayor que en el año 2023, y solo en el primer semestre del 2024 se realizaron 34 operaciones por minuto.

La más reciente de las innovaciones es la de los pagos con QR. En el pasado mes de setiembre se presentó el nuevo sistema Toke, que permite a las personas realizar compras en comercios escaneando un código QR. Los pagos son efectuados a través de las APPs de los bancos o instituciones de dinero electrónico que ya se encuentran adheridas al sistema.

Hoy en día estas transacciones tienen límite de pago. Actualmente el monto es de $ 22.000 o U$S 500. Si bien el mecanismo es muy similar de la tarjeta de débito, para los comerciantes tiene la ventaja de la acreditación instantánea del dinero cobrado.

¿Qué se usa más?

El BCU elabora un Índice de Pagos Electrónicos vs. Tradicionales (IPET) que mide la participación de los medios de pago electrónicos (tarjetas de débito, dinero electrónico, transferencias, débitos directos y pagos móviles y web) en comparación con los métodos tradicionales (retiros de efectivo y cheques).

En el segundo semestre de 2019 este índice superó por primera vez el 50%, lo que indica que los pagos electrónicos superaron a los tradicionales. En el cierre de 2024, el índice alcanzó el 77,4%. Esto significa que, actualmente, de cada $100 pagados, aproximadamente $77 se efectúan de manera digital y $23 mediante métodos tradicionales. Para poner esto en perspectiva, en 2010 solo $8 de cada $100 se pagaban a través de medios electrónicos.

Si se desglosa cada rubro, dentro de los pagos tradicionales sigue teniendo una gran preponderancia el cheque por sobre el efectivo (teniendo en cuenta el monto de las transacciones), pero de todos modos ambos medios tienen una disminución marcada a partir del 2015. Desde esa fecha los pagos en efectivo disminuyeron 39%, mientras que los cheques lo hicieron 63%. De este modo, los pagos tradicionales en su conjunto cayeron un 60%.

Los pagos electrónicos en cambio, desde el 2015 a 2024 aumentaron 8,5 veces aproximadamente. La mayoría de estos pagos se realizan a través de transferencias: en 2024 representaron el 79% de los pagos electrónicos totales, seguido de los pagos web y tarjetas de débito (11% y 6% respectivamente).

Infraestructura

Esta transformación en el comportamiento de pago de los usuarios se fue realizando en paralelo con grandes transformaciones en la infraestructura del sistema financiero.

En los últimos 5 años el crecimiento más acelerado se observa en la cantidad de terminales POS, que aumentaron en 47.591 unidades, seguido por los ATM (cajeros automáticos) con 1340 unidades más. Si bien la cantidad de ATMs aumentó un 19% desde el 2019, se observa que esta tendencia parece comenzar a revertirse, con una caída en el último año del 3%. Esta reducción puede estar asociada a la disminución del uso de efectivo, que impacta en la infraestructura.

En menor medida se incrementaron las corresponsalías financieras, pasando de 1219 al cierre del año 2019, a 1292 finalizando el 2024. Por el contrario, en este período la cantidad de sucursales bancarias disminuyó en 53 sucursales, pasando de 265 a 241.

Desafíos en un sistema financiero digitalizado y el rol activo de AEBU

Desafíos en un sistema financiero digitalizado y el rol activo de AEBU

Organizadas por el grupo de trabajo Semillero Interdisciplinario «Transformaciones del trabajo en el capitalismo cognitivo», de la Universidad de la República, estas fueron las segundas jornadas de discusión e intercambio entre investigadores y especialistas de diversas áreas.

Representando a AEBU estuvo presente la economista Soledad Giudice, de la Comisión Técnica Asesora, quien contó desde la óptica del sindicato cómo ha sido el proceso de digitalización del sistema financiero en Uruguay.

Para Giudice, en el sistema financiero «nos atraviesan fenómenos parecidos» que los que ocurren en otros rubros como la industria o el agro, «aunque tengan nombres distintos o sean aplicados de forma distinta».

«Hay una discusión si los empleos disminuyen con el cambio tecnológico y si realmente se destruyen puestos de trabajo. En el caso de la banca, el empleo tradicional ha bajado, pero por otro lado los bancos han utilizado tercerizaciones y a los corresponsales financieros para hacer muchas tareas, y esos han aumentado», explicó Giudice, en diálogo con Camacuá Diario.

Esta tendencia «tiende a precarizar el trabajo» e «implica dificultades de sindicalización», por lo que supone grandes desafíos para AEBU.

Otro rasgo característico del sistema financiero en nuestro país es la presencia de varias fintechs, que son «plataformas de crédito que no tienen sucursal física» y para las cuales el Banco Central del Uruguay no hizo una ley especial, como sí ocurrió en otros países, sino que las incluyó dentro de la normativa existente.

Giudice destacó también que «el sistema de pagos uruguayo se ha revolucionado muchísimo en pocos años» e indicó que 79 de cada 100 pesos que se transfieren en la economía se hacen por medios electrónicos.

«Está bueno destacar que AEBU empezó hace mucho tiempo a discutir esto», recordó Giudice, en referencia a los primeros debates impulsados por el sindicato en los años 90.

«El sistema financiero es el segundo sector que más invierte en tecnología, después del propio sistema tecnológico y ya desde que aparecieron los primeros cajeros automáticos AEBU estuvo con un rol activo, analizando lo que se podía hacer con los compañeros y negociando la incorporación de nuevas tareas», concluyó.