El dúo argentino Campedrinos regresa a la Sala Camacuá el próximo sábado 22 de agosto, a las 21 horas, para reencontrarse con el público uruguayo en el marco de su gira Mate y Folklore Tour. Las entradas están disponibles a través de RedTickets.
Sergio Prada y Agustín Fantili llegaron al estudio de Camacuá Diario para conversar sobre una trayectoria que comenzó cuando tenían 15 años y compartían su pasión por el folclore. “Somos dos afortunados de estar haciendo lo que nos gusta, de estar viviendo lo que nos gusta”, resumió Agustín.
El 2026 viene siendo especialmente significativo para el dúo. En febrero participaron por primera vez del escenario mayor del Festival Nacional de Folklore de Cosquín. Aquella noche, ante una plaza llena, recibieron el Premio Consagración.
“Lo primero que nos sucedió fue largarnos a llorar porque se nos venían todos esos recuerdos de pibes, de cuando íbamos a las calles de Cosquín, de hacer nuestras peñas beneficio para poder viajar”, contó Sergio.
Poco después llegó otro desafío: representar a Argentina en el Festival Internacional de la Canción de Viña del Mar con una canción de autoría propia. Agustín recordó la preparación como una experiencia de enorme exigencia: “Se ensaya absolutamente todo, con cámaras, sin cámaras, con maquillaje, sin maquillaje, con bailarines, sin bailarines. Es increíble el nivel de detalle”.
La experiencia también les permitió encontrarse con quienes ya conocían su música en Chile. Entre mates compartidos en una plaza y presentaciones ante el público del festival, Campedrinos llevó su propuesta folclórica al escenario internacional. En su última participación, además, compartieron una canción con Milo J.
La historia del dúo había comenzado mucho antes. Sergio, de Campana, y Agustín, de San Pedro, se conocieron en la fila de un casting de Talento Argentino. Tenían 15 años y rápidamente descubrieron que compartían una pasión poco habitual entre adolescentes de su generación: el folclore.
“Nos pasamos contacto y a los días me fui para San Pedro, a la casa de Agus. Me llevé la guitarra y estuvimos toda la tarde compartiendo, tomando mate, charlando y tocando la guitarra”, relató Sergio.
El nombre Campedrinos surgió de la combinación de sus ciudades de origen. Desde entonces, el dúo se mantuvo como tal, aunque su propuesta fue creciendo hasta convertirse en un proyecto profesional que actualmente moviliza a un equipo de unas 20 personas durante sus giras.
“Siempre fuimos dúo. Siempre estaba el campe y el drino, las dos ciudades de ahí”, explicó Agustín. La estructura profesional se amplió con el crecimiento de la carrera, pero, según destacaron, la música continúa ocupando el centro del proyecto.
La primera visita a Uruguay fue precisamente en la Sala Camacuá, en 2025. El recibimiento superó sus expectativas: “Terminaron todos bailando, se pusieron a bailar chacarera, cantaban las canciones. Fue un encuentro increíble”, recordó Sergio.
Meses después, el dúo volvió al país para participar en la Fiesta de la Patria Gaucha, en Tacuarembó. La experiencia reforzó el vínculo con el público uruguayo. “Nos encantó porque llegamos y había un mate gigante. Y nosotros, que nos encanta el mate, dijimos: ya está, estamos como en casa”, contó.
Para Agustín, aquella primera presentación en Montevideo combinó sorpresa y expectativa. “Teníamos nuestro público, pero nos sorprendió cómo arengaban, cómo cantaban las canciones. Se armó una fiestita en la sala”, señaló.
Ahora Campedrinos vuelve a la Camacuá con un espectáculo que forma parte de una extensa gira por Argentina y Uruguay. La propuesta mantiene como eje el encuentro entre canciones propias, voces, guitarras y una tradición folclórica que el dúo busca llevar a nuevos públicos.
“Nos subimos a cantar en Viña, en Cosquín, aquí en la Sala Camacuá, donde sea, y nos divertimos, porque es lo que siempre nos gustó hacer: agarrar la guitarra, cantar, hacer folclore”, expresó Agustín. El sábado 22 de agosto, esa historia volverá a encontrarse con el público montevideano.