Fenómenos de sequía son cada vez más frecuentes y severos, advierten expertos

Fenómenos de sequía son cada vez más frecuentes y severos, advierten expertos

Meteorólogo Juan Luis Pérez, director de Nimbus Weather Services

El estado de emergencia agropecuaria emitido por el Gobierno se ha extendido debido al gran déficit hídrico que atraviesa Uruguay. En Radio Camacuá conversamos con el meteorólogo Juan Luis Pérez, director de Nimbus Weather Services, para conocer sobre este fenómeno y sus implicancias en nuestro territorio.

¿Qué características tiene la sequía que atraviesa nuestro país, desde cuándo se produce y qué zonas son más afectadas?

La sequía está instalada desde hace muchísimo tiempo, quizás ya estamos sobre el segundo año, casi el tercer año, con una deficiencia hídrica importantísima. Estamos saliendo de un fenómeno de una fase fría del Niño, que es la Niña, que es la que ha sido un poco la responsable de que las condiciones de precipitación hayan bajado tanto. A propósito de las últimas horas, que teníamos la probabilidad, o la posibilidad de que empezara a revertirse esa situación se produjo una gran tormenta sobre Argentina, que se está trasladando al litoral nuestro, pero todavía sobre territorio argentino. Esto ha dejado eventos severos muy importantes como granizadas, altísimos coeficientes de precipitación. Teníamos la esperanza de que parte de ese sistema nuboso ingresara a nuestro territorio pero por ahora lo está haciendo paralelo al río Uruguay. Los departamentos del norte están siendo los más afectados en esta sequía pero la condición se extendió a todo el territorio. La humedad del suelo desde hace más o menos un año y algo está bajísima. La esperanza es que al comenzar a virar, no bien terminado el verano y el comienzo del otoño, esa condición comience a pasar a una fase neutra y comiencen a restablecerse los niveles de precipitación.

Por el momento estamos ansiosos de que comiencen ya las precipitaciones porque hay zonas del territorio que están realmente en un estado calamitoso. Tenemos una red de estaciones que están registrando precipitaciones efectivamente en todo el territorio y hay zonas donde antes había tajamares y ahora hay manchas marrones. Es bastante severo el comportamiento del tiempo meteorológico en estos últimos meses, ya años, diría yo.

¿Cómo deberían ser las precipitaciones para que esta situación cambie? ¿Realmente sirve que haya una tormenta en la que llueva mucho o es necesario que llueva menos pero durante más tiempo?

Ese es el tema. En Uruguay las lluvias anuales en promedio son alrededor de 1400m³, que distribuidos en doce meses da unas precipitaciones del orden de cien y poco m³ mensuales. Cuando se empieza a arrastrar ese déficit y estamos debiendo en algunas zonas 400 o 500 m³ no es bueno, ni se espera, ni sería lo más alentador, que ocurriera que se ponga al día la precipitación en un par de eventos. La lluvia que sirve es una lluvia distribuida a lo largo del tiempo, o sea que lluevan 40 o 50 m³ por semana, en forma lenta, que no se produzca escorrentía y que aparezcan fenómenos severos asociados. De todas maneras, esas condiciones no las manejamos ni se descarta la probabilidad de que ocurra un tormentón de estos y descargue bastante precipitación por unidad de tiempo. O sea la cantidad de agua por unidad de tiempo, que se llama coeficiente de precipitación, no es lo más esperado. Siempre para el agro, y todas las actividades relacionadas con el agro, lo bueno es que esa lluvia sea distribuida uniformemente y a intervalos de tiempo irregulares y moderados, no que caiga como está ocurriendo en algunas provincias fronterizas a Uruguay, en el litoral nuestro, que lo está haciendo acompañado de enormes granizadas y eventos severos.

De todas maneras en las últimas horas la inestabilidad todavía persiste y es muy probable que durante todo el fin de semana sigamos teniendo esa condición de inestabilidad y no se descarta que en algunos lugares pueda precipitar. No se espera, porque hay un bloqueo sobre Uruguay a nivel de capas altas que impide que se desarrollen y trasladen los sistemas nubosos dejando precipitaciones, pero no se descarta la probabilidad de que ocurran en algunas zonas afectadas por sequía en este momento alguna precipitación que por lo menos palee un poco la situación.

¿Desde hace cuánto tiempo se produce este fenómeno de déficit hídrico o sequía en nuestro país?

Desde que estamos en una fase fría de la Niña pasamos el tercer año, ya tres años y medio de la misma situación. Es muy raro que una condición de fase fría perdure tanto en el tiempo, no es la primera vez en la historia pero ocurre cada 40 o 50 años que puedan darse largos períodos de tiempo con deficiencias en las precipitaciones. Generalmente hay alternancia entre fases frías, fases neutras y fases cálidas. Pero que no vemos una fase cálida, Niño, con abundantes precipitaciones hace ya siete u ocho años. Esperemos que comiencen a revertirse los modelos climáticos, que salen en los primeros ocho o diez días de cada mes, que aseguran con un porcentaje superior al 80% que comenzaría a producirse un viraje de esa Niña y comience a volverse neutra, con lo cual estadísticamente volveríamos a recuperar esos guarismos que hablábamos que lo que debería precipitar es alrededor de 100m³ mensuales a nivel país. Esa es un poco, entre comillas, la esperanza que tenemos. Que comience a virar y se empiecen a ver los resultados.

¿Cuánto afecta a este fenómeno el cambio climático y a las probabilidades de que esa alternancia se de o no?

El cambio climático es una realidad. Estamos perdiendo las estaciones intermedias, los inviernos están siendo más severos, los veranos con olas de calor más intensas y desapareciendo las primaveras y los otoños. El cambio climático, viviendo en latitudes medias, nos afecta de esa forma, sobre todo en el Río de la Plata que tenemos un microclima muy especial y que no tenemos la afectación que pueden tener otras zonas del globo. Pero que el cambio climático está modificando a corto plazo, porque ya no se trata de cosas que se puedan estar estudiando durante largos períodos de tiempo, ya se observa que el manejo por ejemplo a nivel agropecuario ha tenido que ir cambiando en los últimos años y adaptando por estas inclemencias tan desiguales que ocurren en el tiempo.

En definitiva, ¿cuál es la entidad de esta sequía que se viene dando en los últimos tres años? ¿Esto ya había ocurrido en las últimas décadas?

Sí, ha habido sequías. No es la primera sequía que nos afecta. Lo que pasa es que se están produciendo cada vez con una periodicidad más rigurosa. Es decir, antes estos eventos ocurrían cada diez o doce años; ahora solemos tener estos eventos a muy corto plazo, cada tres o cuatro años estamos perdiendo parte de ese comportamiento que tenía naturalmente la región, sobre todo la del Río de la Plata. Ha ocurrido en el tiempo pero este fenómeno, esta seca que ya se instaló con una nomenclatura de déficit hídrico pero que ya en los últimos meses pasó a ser sequía, porque hay zonas que necesitaron asistencia directamente con agua para poder sobrevivir y sobrellevar la situación, y muchas actividades relacionadas con el agro. No es la primera vez pero está ocurriendo demasiadas veces y con mayor cantidad de veces por períodos de cuatro o cinco años, o sea que es realmente notable que el cambio climático nos está afectando.

La historia de las compañeras que, tras cinco años en la bolsa, volvieron a trabajar

La historia de las compañeras que, tras cinco años en la bolsa, volvieron a trabajar

Natalia Paulo y María Laura Massa

por Camacuá y Reconquista

Natalia Paulo y María Laura Massa, despedidas en el 2017 por la cooperativa ACAC, se reintegraron al mundo laboral esta semana en la financiera Creditel, perteneciente al Grupo Santander, en Paysandú y Salto respectivamente.

En diálogo con Camacuá y Reconquista, las compañeras contaron la experiencia de haber estado más de cinco años en la bolsa de trabajo de AEBU, esperando por una oportunidad que finalmente se dio.

Ambas agradecieron el apoyo en todo sentido que el sindicato les brindó y su presencia este lunes en Paysandú, el día que volvieron a trabajar. Además valoraron las constantes negociaciones realizadas por los dirigentes del sector privado para llegar a buen puerto y resaltaron al colectivo sindical como un respaldo fundamental en esta etapa.

Expertos alertan sobre «limitantes ambientales» del Proyecto Neptuno: ¿De qué se trata?

Expertos alertan sobre «limitantes ambientales» del Proyecto Neptuno: ¿De qué se trata?

La mitad de la población no sabe de qué se trata el Proyecto Neptuno, según un estudio de la Usina de Percepción Ciudadana a fines dde 2022. De hecho, si bien se conoce con este nombre oficialmente se trata del Proyecto Arazatí. Entre quienes sí están al tanto de la iniciativa, 47% está en contra y 43% a favor.

En noviembre pasado el presidente Luis Lacalle Pou anunció su concreción en conferencia de prensa en la Torre Ejecutiva, donde también participaron el ministro de Ambiente, Adrián Peña; el presidente de OSE, Raúl Montero; y la vicepresidenta de esta empresa estatal, Susana Montaner.

Lacalle Pou dijo que se trata de «la mayor inversión en materia de agua potable y saneamiento de los últimos 150 años» y agregó que la inversión va a superar los 200 millones de dólares y que llegará a casi 500 millones de dólares en la etapa del saneamiento. Será “una inversión que hace a la seguridad de poder tener agua potable sin perjuicio de sequía, de fallas técnicas”, y suma “la posibilidad de tener saneamiento en una gran cantidad de pueblos de nuestro país, que va a alcanzar seguramente el número de 60”, sostuvo.

Adrián Peña, ministro de Ambiente, fue el encargado el “modelo de negocios” del proyecto y  de explicar el vínculo del Estado con las empresas privadas que se involucran en la potabilización del agua para el Área Metropolitana. Además, el ministro destacó que se trata de una “iniciativa privada”, que implica una “ventaja para el grupo promotor pero que irá a competencia pública; por tanto, el número final surgirá de esa competencia pública y la posterior adjudicación”.

El director de OSE por el Frente Amplio (FA), Edgardo Ortuño, se manifestó en redes sociales tras el anuncio y criticó que no se tuviera en cuenta la advertencia de la academia sobre el impacto ambiental de la obra. “Gobierno aprobó Neptuno con cambios sustanciales y llamado a licitación, con 24 horas para su estudio, sin informes de técnicos de OSE. La Planta de Arazatí será más chica de lo previsto y la tubería de menor calidad”, indicó en una publicación en Twitter.

Según la Federación de Funcionarios de OSE (FFOSE), el Proyecto Neptuno viola el artículo 47 de la Constitución de la República, que dice que “el servicio público de abastecimiento de agua para el consumo humano serán prestados exclusiva y directamente por personas jurídicas estatales.

Investigadores de la Udelar alertan sobre la “creciente vulnerabilidad en el abastecimiento de agua potable en el sur del país.

En un manifiesto elaborado por investigadores del  Instituto de Ecología y Ciencias Ambientales (IECA), Facultad de Ciencias y del Centro Universitario Regional Este (CURE) de la Universidad de la República (Udelar), se describen varias problemáticas y vulnerabilidades por las que atraviesan los cursos de agua que abastecen a OSE.

Los investigadores entienden imprescindible “mejorar el estado del ambiente de las cuencas usadas como fuente de agua potable, en particular la cuenca del río Santa Lucía”. Esto se debe al “deterioro” de la situación ambiental, sumada a la pérdida de biodiversidad que “podría reflejarse en una reducción de su capacidad de autodepuración”. Afirman en el documento que existen estudios científicos que indican que las “deficiencias en el saneamiento y tratamiento de efluentes, y las prácticas imperantes de producción agropecuaria altamente demandante de insumos químicos”.

Particularmente con respecto a la cuenca del río Santa Lucía, de donde se abastece el agua potable de Montevideo y el Área Metropolitana,  se realizan recomendaciones debido a que los planes desarrollados al momento “han resultado insuficientes”

Para detener el deterioro de la cuenca del río Santa Lucía se plantea en primer lugar, clasificar al río Santa Lucía como “destinado al abastecimiento de agua potable a poblaciones con tratamiento convencional (Clase 1 del Decreto 253/79 y modificativos). Esta clasificación ya ha sido aplicada a la Laguna del Sauce en 1998”.

En segundo lugar “evitar ingresar en un proceso de abandono de la gestión ambiental de la cuenca (…) así como de otras cuencas de abastecimiento de agua”. Y en tercer lugar, se recomienda “diseñar un sistema global descentralizado de las tomas de agua existentes para la zona metropolitana del cual el río Santa Lucía continúe siendo uno de los componentes fundamentales”. Según los expertos, este “descentralizado de las tomas de agua existentes para la zona metropolitana del cual el río Santa Lucía continúe siendo uno de los componentes fundamentales”.

Por otro lado, el documento afirma que es necesario “consolidar mejoras en el sistema de distribución de agua potable en el área metropolitana de Montevideo”. Por ello se llama a “disminuir las pérdidas en el sistema de distribución de agua mediante la actualización de la red de cañerías, aumentar la eficiencia en el uso ciudadano e industrial del agua potable, tomando como modelo experiencias internacionales exitosas; (…) evaluar el potencial económico y ambiental de descentralizar, en la medida de lo posible, los sistemas de abastecimiento de agua potable existentes en el área metropolitana y evaluar el restablecimiento de las que fueron abandonadas”

Por último, los investigadores llaman a “priorizar el análisis de las limitantes ambientales involucradas en el proyecto Neptuno”. 

El proyecto “implica una enorme inversión para el país, y por ello, su sustentabilidad ambiental debe ser evaluada estrictamente y comparada con otras alternativas para complementar al río Santa Lucía como principal fuente de agua potable”.

En el documento exponen ocho problemáticas aún no resueltas por el proyecto “que incluso amenazan la soberanía nacional referida al acceso a agua de calidad”. En primer lugar, “el Río de la Plata si bien tiene un volumen prácticamente inagotable, está sometido a la contaminación de cuencas y efluentes sobre las cuales se carece de soberanía”.

En segundo lugar se alerta sobre “el nuevo emisario subacuático de la cuenca del Riachuelo de Buenos Aires, que se adentrará 12 kilómetros en el Río de la Plata, y que se encuentra en las etapas finales de su construcción”. Esto “se suma” a la “contaminación actual”.

La salinidad del agua del río «supera ampliamente los valores aceptables para ser potabilizados en forma concomitante con períodos de bajas precipitaciones en las cuencas del Paraná y Uruguay (eventos La Niña)”. Esto supone un problema y aumento de costos en la potabilización.

Las cianobacterias son un problema cada vez más frecuente, y es el quinto problema señalado por los expertos, en particular en las costas del departamento de San José, donde se encuentra la localidad de Arazatí, donde se construiría la planta potabilizadora. A esto, dicen, “se le suma la dinámica diaria de la biomasa de cianobacterias en la zona, gobernada por la dirección e intensidad de vientos y corrientes, lo que impone una gran variabilidad de la calidad del agua bruta para su tratamiento y el consecuente riesgo sanitario”.

Por esto, el Río de la Plata “no es, ni puede ser considerado, una fuente infinita de agua para potabilización”. En sexto lugar, “la construcción de un pólder para generar un reservorio de agua dulce para ser utilizado cuando existan intrusiones salinas en el Río de la Plata, implica con nivel de certeza un mayor desarrollo de floraciones de cianobacterias, por su escasa profundidad y el mayor tiempo de residencia del agua”.

Tampoco se ha explicado por parte de sus impulsores cómo afectará el ecosistema de las zonas costeras que atravesará la planta y el ducto. El impacto ambiental de la planta.

Por último, los científicos llaman la atención sobre una preocupación creciente en el mundo: el cambio climático. En la zona, explican, “se manifiesta en mayor intensidad de vientos del Este en verano”, algo que “refuerza la entrada de agua oceánica” y aumenta la salinidad del agua; y por otro lado también existe  “mayor riesgo de ocurrencia y duración de floraciones de cianobacterias tóxicas, como ya se está observando en Uruguay y otros lugares del mundo”.

“La gestión de las cuencas hidrográficas, de los recursos hídricos y el abastecimiento de agua potable en el sur del país, es una emergencia de tal magnitud y complejidad que requiere de un análisis interdisciplinario a cargo de un equipo amplio de investigadores y técnicos de instituciones relevantes vinculadas a la temática”, indican al cierre del documento.

Los avances tecnológicos sin regulación convierten a los trabajadores en «desechos»

Los avances tecnológicos sin regulación convierten a los trabajadores en «desechos»

Tecnología y desigualdad

por Camacuá Diario

Este jueves en el semanario Búsqueda fueron publicados datos sobre el empleo en el sector bancario, que demuestran que las plantillas de las empresas se siguen achicando, mientras el negocio continúa acrecentándose.

Según este informe, el 2022 se cerró con 6745 trabajadores en plantilla en los bancos privados y públicos, 22% menos que los que había hace diez años. También se redujo sensiblemente, un 16.5% en la última década, la red de dependencias de las empresas.

Estos números reavivan el debate de la disrupción tecnológica y sus efectos en la seguridad social, máxime teniendo en cuenta que la reforma previsional que impulsa el Gobierno no repara en ningún momento en este fenómeno y mantiene el modelo arcaico de gravar únicamente los puestos de trabajo.

Sobre este tema, la connotada socióloga francesa Monique Pinçon-Charlot declaró que si los más ricos «pagasen sus impuestos a la altura de sus fortunas, ya no tendríamos un agujero en la seguridad social», y opinó que «hay una guerra de clases en la que los más ricos y los más poderosos se adaptan perfectamente a las nuevas tecnologías; y los trabajadores, las clases medias y las clases populares, son dejadas de lado».

Lula en Montevideo: «Quiero construir definitivamente la unidad de América Latina»

Lula en Montevideo: «Quiero construir definitivamente la unidad de América Latina»

El presidente de Brasil, Luiz Inacio Lula Da Silva, llegó este miércoles a Montevideo, donde recibió una distinción por parte de la Intendencia de Montevideo, en reconocimiento por su trabajo en defensa del medio ambiente.

Tras ese acto protocolar, Lula, junto a la intendenta Carolina Cosse, se dirigió al público uruguayo desde el balcón del edificio municipal. Allí dijo que «una de las cosas que me llevaron a volver a ser presidente es que quiero construir definitivamente la unidad de América Latina y fortalecer el Mercosur para que pueda ser un bloque comercial muy fuerte».

«Si la humanidad está pasando por un momento difícil, no es hora de que nadie se desanime ni pierda la esperanza. Precisamos levantar la cabeza», agregó en su discurso, subrayando las luchas «contra los prejuicios de género, raciales y contra las personas más pobres».

La explanada de la Intendencia y la avenida 18 de Julio se llenaron de gente, entre la que hubo un gran número de brasileños residentes en nuestro país. «Agradezco mucho la votación que tuve aquí», dijo Lula, y cerró con «un abrazo a Carolina (Cosse) y a todo el pueblo de Montevideo».

 

Foto: Ricardo Stuckert (@LulaOficial)

Francia sale a la calle contra reforma que aumenta edad jubilatoria

Francia sale a la calle contra reforma que aumenta edad jubilatoria

En Francia, la reforma de la seguridad social que impulsa el presidente Emmanuel Macron está recibiendo un fuerte rechazo por parte de la población. Según una de las últimas encuestas, el 68% de los ciudadanos está en contra de la reforma, y en las movilizaciones callejeras han participado cerca de 2 millones de personas.

Como está ocurriendo en Uruguay, el Gobierno, con el objetivo de evitar el endeudamiento del sistema y amparado en el aumento de la esperanza de vida, propone una reforma que sube la edad jubilatoria (de 62 a 64 años en el caso de Francia) y también la cantidad de años de aportes necesarios (de 42 a 43).

«Si Emmanuel Macron quiere llevar a cabo su madre de todas las reformas, para nosotros será la madre de todas las batallas», declaró Frédéric Souillot, trabajador metalúrgico y secretario general del sindicato Fuerza Obrera.

El movimiento popular reclama que la reforma no incluye ninguna propuesta alternativa de financiamiento del sistema, como el aumento de los aportes empresariales o gravámenes al capital.

El Gobierno de Macron no tiene la mayoría parlamentaria en Francia, pero estaría en condiciones de llegar a acuerdos con otros sectores para reunir los votos necesarios y aprobar la reforma. De todos modos, el presidente tampoco descarta aplicarla por decreto, lo que destaparía una ola mayor de movilizaciones en su contra.